Ultima Hora




467,48
468,89



San José, Costa Rica, Viernes 1º de abril de 2005, 06:38:45.

• Perros lazarillos

Los ojos de los no videntes

• La función de estos perros es ser más que una mascota o un animal de compañía, son una guía y luz en el camino de muchos discapacitados.

Sylvia Núñez Chaves
snunez@prensalibre.co.cr

La función de estos perros es ser más que una mascota o un animal de compañía.

La persona no vidente muchas veces se encuentra excluída del mundo que le rodea; a pesar de que los demás sentidos, como el tacto y el oído puedan afinarse, no llegan a sustituir por completo el preciado don de la vista. Por ello, hasta el día que los avances médicos y quirúrgicos puedan restituirle la vista a estos discapacitados, el perro lazarillo no dejará de ser un auxiliar insustituible.

Gerardo Mora, es uno de los 20 no videntes privilegiados que cuentan con un perro lazarillo en nuestro país. Todos ellos han sido donados por distintas escuelas de entrenamiento de diferentes partes del mundo.

Desde hace 4 años este músico de profesión, cuenta con la ayuda de su perro lazarillo de raza Labrador. Su obtención se dio después de llenar el formulario de solicitud en el Patronato Nacional de Ciegos; después de 8 meses recibió la noticia que debía viajar hasta Michigan para tener su primer contacto con el que sería perro guía.

Para él, contar con un animal de estos es toda una bendición pues son sus ojos y lo ayuda a realizar todas las actividades que desee.

“Este compañero es como un bebé para mí y para toda la familia, es más creo que hasta lo quieren más a él que a mi”, comenta Mora.

Dado que el costo de obtención y de formación de estos animales es muy elevado en Costa Rica aún no se cuenta con un centro de adiestramiento para estos leales animales.

Formación

El entrenamiento de perros lazarillos empezó a desarrollarse en Alemania al finalizar la primera guerra mundial, posteriormente se dio en los Estados Unidos e Inglaterra.

Su formación no puede empezar a desarrollarse antes de que éste tenga un año, debido a que su educación primaria como cachorro, será determinante para su equilibrio.

En España, la Organización Nacional de Ciegos ONCE, tiene su propia escuela de perros guías. En su formación primaria, esta organización le asigna a una familia durante aproximadamente ocho meses uno de los cachorros. Después, durante varios meses el animal sigue una alineación específica bajo la supervisión de educadores especializados, quienes les enseñan a llevar arnés, el cual permitirá al no vidente percibir el mínimo cambio de aptitud del animal, mejorar su comportamiento y educarlo para que sea conviertan en los ojos muchos discapacitados.

Generalmente, éstas escuelas entrenan perros de razas pastor alemán o labradores por ser capaces de realizar tareas importantes, así como por sus cualidades de inteligencia, fidelidad y docilidad.

El carácter del animal es sumamente importante, debe tener un equilibrio perfecto. No puede ser nervioso, asustadizo ni agresivo, sino calmo, obediente y sumamente disciplinado.

Adiestramiento

El adiestramiento completo se realiza en unos cuatro meses. Durante el primer mes el animal está en contacto sólo con el instructor, y los primeros días se emplean en conocerse mutuamente. Luego se pasa a la enseñanza de ejercicios fáciles, llamados “de obediencia”, que consisten en hacer asumir al animal posiciones determinadas, entregar objetos, adecuar su paso al del hombre, caminar un poco más adelante y siempre a la izquierda de la persona conducida, en habituarse a llevar el aparejo habitual.

Después de la primera semana se entra en la fase más delicada del adiestramiento: los obstáculos que deben ser evitados. Al principio los obstáculos son muy sencillos, están constituidos por caballetes y postes; luego se pasa a verdaderos laberintos, compuestos por automóviles, bicicletas, bastones, etc. Cuando el animal ha alcanzado cierta desenvoltura para sortear esos obstáculos, empieza a salir con el instructor, primero por el campo, luego gradualmente, a las calles con tránsito.

Al terminar el mes de adiestramiento con los instructores, los perros son confiados a los “alumnos” (así se llama a los ciegos que tendrán a cargo a los perros), que permanecen tres meses en la escuela. La relación perro-hombre se establece sobre una base de simpatía recíproca, y en esos meses el perro nunca se alejará del ciego, ni siquiera de noche. Todas las etapas del adiestramiento son repetidas nuevamente para que el no vidente aprenda a moverse conducido por el animal.

Los perros lazarillos se proporcionan sin cargo alguno; durante la asistencia a la escuela el costo típico para el individuo son el transporte y los gastos personales correspondientes al período que dura el entrenamiento.

Tenga presente

• Nunca se debe distraer a un perro-guía cuando están trabajando.

• No se le debe ofrecer comida.

• Todas las personas ciegas y deficientes visuales acompañadas de perros-guía tienen garantizado el acceso a los lugares, alojamientos, locales y transportes públicos, según la normativa vigente.

• No debe sentir temor ante la presencia de un perro lazarillo.

• No permita que su perro se suelte cuando se acerque a una persona ciega con su perro-guía ya que podría provocar un accidente.

• Nunca toque el arnés de un perro-guía. Solo debe hacerlo el usuario.

• La salud de un perro-guía es excelente y no transmite enfermedades.

Ultima actualización de esta página: 01/03/2008 14:01:00.
Parte de la Sociedad Periodística Extra Limitada.