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San José, Costa Rica, Lunes 4 de abril de 2005, 17:25:33.

• Decretan duelo nacional por cuatro días

Expresan pesar por muerte de Papa

Lisbeth Barboza González
lbarboza@prensalibre.co.cr

Karol Jozef Wojtyla.

Nuestro país se suma a las decenas de naciones que expresan su tristeza por el sensible fallecimiento del papa Juan Pablo II y por ello el presidente de la República, Abel Pacheco, decretó este sábado duelo nacional por cuatro días, lo que significa que el Pabellón Nacional permanecerá a media asta.

El presidente manifestó que viajará hoy al Vaticano para participar de las honras fúnebres de Juan Pablo II y confesó además su deseo de que el nuevo Papa sea el cardenal hondureño Oscar Andrés Rodríguez.

“Este cardenal hondureño es una maravilla, un gran humanista, políglota, un hombre sencillo, alegre, no es de las personas que creen que para ser bueno hay que estar bravo todo el tiempo”, indicó.

Al criterio de Pacheco, Monseñor Rodríguez “es un hombre alegre que canta, simpático, un hombre bondadoso”, por lo cual le gustaría que resultara electo, pero afirmó que “el Papa que diga la Iglesia será bien aceptado, por supuesto”.

“Imagínese la ilusión de tener un Papa centroamericano. Qué maravilla sería. Además creo que lo merecemos porque Latinoamérica es hoy por hoy la concentración mayor de católicos del mundo”, aseguró Pacheco.

Pacheco partió esta tarde hacia el Vaticano con la primera dama, Leila Rodríguez.

Por su parte, el canciller Roberto Tovar Faja expresó en nombre del Pueblo y el Gobierno de Costa Rica, la consternación y los más profundos sentimientos de pesar por Su Santidad.

“El Gobierno de Costa Rica se suma a los sentimientos de dolor que conmueven a la comunidad mundial y al pueblo católico de nuestro país y elevamos una plegaria al Creador por el alma del Su Santidad, cuyo ejemplo de entrega consagrada a la defensa de la dignidad del ser humano permanecerá por siempre entre nosotros”, expresó Tovar.

El Canciller indicó que, como católico, experimenta profundos sentimientos de dolor y se sumó al Presidente de la República y al pueblo de Costa Rica en las oraciones por el alma del máximo líder espiritual del mundo.

“El pueblo de Costa Rica nunca olvidará el mensaje de amor, esperanza y reconciliación, junto con sus bendiciones hacia nuestro país, con que nos conmovió el 2 de marzo de 1983, durante su histórica visita a nuestro país”, expresó el jefe de la Diplomacia costarricense.

“Su incansable peregrinación por el mundo con la iluminación de su palabra, su sabiduría y su fuerza moral transformadora, permanecerán por siempre con nosotros”, afirmó.

En otros temas, Tovar consideró que es posible que los funerales del Papa, a los que asistirán cancilleres y presidentes, no afectarán la elección del nuevo secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), a realizarse el próximo jueves 7 de abril.

“Lo que creo es que esta asamblea no se suspenderá por eso. Algunos presidentes van, pero no va el canciller y, si va el canciller, éste puede designar al vicecanciller para ir a la asamblea”, indicó.

Tovar no viajará a los funerales del Papa y explicó que ya solicitó al vicecanciller, Marco Vinicio Vargas, que sea él quien represente al país en la asamblea general de la OEA, ya que ese día permanecerá en nuestro país para la conmemoración de las honras fúnebres del Papa, a realizarse en la Catedral Metropolitana.

Datos invaluables sobre Su Santidad

Momentos importantes e inolvidables marcaron la vida y el Pontificado de Juan Pablo II. He aquí algunos de ellos:
Destino:
El comandante Sirotenko, que era profesor de Historia Medieval y coleccionaba libros, preguntó a uno de ellos si era capaz de traducir del latín al italiano: “Me dijeron que no, pero que tenían un compañero muy inteligente y dotado para los idiomas, un tal Karol Wojtyla.

“Di orden de buscarlo y descubrí que se manejaba también en ruso porque su madre era de origen ucraniano con algunas raíces rusas. Lo emplee en traducir documentos del ruso al polaco”. Sirotenko retuvo al joven Wojtyla como ayudante, mientras los demás seminaristas eran enviados, por orden de Stalin, a morir al Gulag de Siberia.

Ni el profesor ni el Papa se olvidaron, agradecidos.

El humor y los jóvenes

En un espontáneo diálogo con los fieles que participaron en la multitudinaria misa que ofició, el Papa puso su vida y ministerio en las manos de Dios. “Hasta la vista. Os quiero decir que os veré pronto, pero esto está totalmente en las manos de Dios”, declaró, bajo un sol aplanador. “Te esperamos”, respondió a coro una muchedumbre entusiasta. “Los encomiendo totalmente a la Divina Misericordia”, respondió por su parte el Papa, claramente conmovido por el fervor de sus compatriotas. “Te esperamos en Wadowice” (su ciudad natal) gritaron entonces unos jóvenes. Y la muchedumbre, añadió: “¡Quédate con nosotros!”. “¿Me queréis convencer para que deserte de Roma?”, dijo entre bromas.

Detalles personales

Juan Pablo fue dramaturgo, poeta, filósofo, cantor, profesor, catequista y políglota.

Cuando gozaba de buena salud, fue aficionado al esquí, a escalar montañas y a montar en canoa de remo. En Navidad, solía obsequiar a algunas amistades, a los cardenales y a todos los trabajadores del Vaticano, una botella de vino y un pan dulce de limón con pasas Todos los Viernes Santos iba a confesar a la basílica de San Pedro. También bautizaba en su capilla privada a los hijos de familias amigas o a los de sus más modestos colaboradores.

El poder de la fe
Su Santidad realizó tres exorcismos durante su pontificado. El más conocido fue en 1982, a una joven mujer que se revolcaba en el piso durante la audiencia general en el Vaticano.

Como homenaje a sus 25 años de pontificado, una montaña del Polo Sur lleva su nombre.

Fortaleza derribada
La salud del Santo Padre fue una antes, y otra después del 13 de mayo de 1981, tras el intento de asesinato que sufrió a manos del terrorista turco Ali Agca.

Ese día se celebraba la Virgen de Fátima y, según el Pontífice, una mano disparó: la del turco y otra -la de Virgen- desvió el tiro que le rozó partes vitales, sin destruirlas. Pero el daño estaba hecho: Juan Pablo II fue trasladado al policlínico romano Agostino Gemelli, donde fue intervenido quirúrgicamente y le extirparon 55 centímetros de intestino.

El 20 de junio de 1981, 17 días después de haber sido dado de alta, volvió al Gemelli donde lo trataron de una infección derivada de la operación.

El 12 de julio de 1992 fue intervenido de un tumor en el colon. La operación duró cuatro horas y le fue extraído un tumor benigno del tamaño de una naranja. A la vez, le fue extirpada la vesícula biliar y detectados cálculos biliares.

El 11 de noviembre de 1993, durante una audiencia, el Papa cayó y se produjo una luxación del hombro derecho. Ese mismo día fue operado en el Gemelli.

En 1994 se fracturó el fémur de la pierna derecha al resbalar cuando salía de la bañera de su departamento privado del Vaticano. Por quinta vez volvió al Gemelli.

El 8 de octubre volvió a ser intervenido de apendicitis previa a la eliminación de adherencias.

En junio de 1999, durante su octavo viaje a Polonia, cayó en la Nunciatura de Varsovia, abriéndose una herida en la frente que terminó en tres puntos de sutura.

En marzo de 2002 se le diagnosticó una artrosis en la rodilla derecha, que lo obligó a renunciar a presidir algunos ritos de la Semana Santa.

Hasta mediados de octubre de 2003, cuando celebró los 25 años de pontificado, leía el principio y final de los discursos, pero a partir de esa fecha, cuando beatificó a la madre Teresa de Calcuta, ya no leyó párrafo alguno de los textos.

Ultima actualización de esta página: 01/03/2008 14:00:59.
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