•Carretera vieja al Volcán Irazú
Con los ojos vendados hallan cuerpo de joven desaparecida
Adriana Solís Robles
asolis@prensalibre.co.cr
Fotos: Juan Carlos Rubí
 |
En este trillo don Gerardo Chavarría halló el cuerpo de la joven Rosibel Sánchez Ulloa.
|
Sin vida y con los ojos vendados, así apareció en un trillo montañoso la joven Rosibel Sánchez Ulloa de 14 años, quien se encontraba desaparecida desde el viernes anterior en Cartago.
La joven presentaba varios golpes en su cuerpo, tenía su uniforme colegial, y estaba sin zapatos; sin embargo el botón de su pantalón estaba abierto.
El hallazgo se dio ayer a eso de las 10:30 de la mañana , en el sector conocido como Chinchilla Vieja, de Cartago, en un trillo situado a un lado del camino viejo al volcán Irazú.
Un campesino identificado como Gerardo Chavarría, quien se disponía a dejar sus vacas a un potrero, fue quien halló el cuerpo, luego de que una de sus novillas se desviara del camino y se introdujera al lugar donde se encontraba la joven.
“Me introduje al lugar porque vi que el pasto estaba majado, entonces presumí que por ahí se pudo ir la vaca, pero cuál fue la sorpresa cuando hallé el cuerpo de la joven, por lo que de inmediato di aviso a las autoridades”, dijo Chavarría.
La muchacha era vecina de la urbanización Mata de Mora en el Alto de San Rafael de Oreamuno.
La última vez que se le vio salía del colegio de la localidad, de nombre Braulio Carrillo; sin embargo, nunca llegó a su destino.
Versiones extraoficiales indican que el crimen de la joven se debió a una venganza contra su madre, Rosa Ulloa, debido a que ella le alquilaba una vivienda a unos nicaragüenses, quienes al parecer se dedicaban a la venta de droga; al darse cuenta, la madre de Rosibel les pidió que desalojaran la casa.
Joven estudiosa
Estudiosa, obediente y de buenas costumbres; así calificó Luis Sánchez Ulloa a su hermana.
“Era una muchacha buena, nunca salía, si no era con mamá, no tenía problemas con nadie”, dijo su hermano.
Agregó que aún no tienen sospechas del criminal; sin embargo recalcó que el Organismo de Investigación Judicial(OIJ) ya tiene indicios de algún sospechoso.
“La última vez que la vimos, ella se despidió de mamá, le dio la bendición y le dijo que no se preocupara que no tardaba en llegar para ayudarla a limpiar. Ella se fue para el colegio a hacer un examen, pero cuando llegó le dijeron que no había y después de ahí no supimos más nada de ella”, indicó el hermano de Rosibel.
Rosibel, era la del medio de seis hermanos, tres mujeres y tres hombres, provenía de una familia humilde y unida.
Que se haga justicia
En medio del dolor, doña Rosa Ulloa, madre de Rosibel, gritaba a sus familiares y vecinos que se tenía que hacer justicia.
“Era una joven inocente, no sabía nada, era muy buena, sólo conmigo andaba, salía del colegio y de una vez se venía para la casa”, dijo doña Rosa.
No sólo los familiares de la víctima mostraron dolor; los vecinos, desde niños y adultos, no pudieron contener las lágrimas por la joven, quien era muy querida por el barrio.
Ahora le corresponderá al OIJ investigar las causas de la muerte de la joven, así como dar con el paradero del o los responsables del homicidio.
|