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San José, Costa Rica, Martes 30 de agosto de 2005, 14:32:55.

EDITORIAL

En el istmo proliferan las armas

Una serie de reportes de LA PRENSA LIBRE, en relación con la desafortunada y sigilosa “carrera armamentista” que los ciudadanos han iniciado, sobre todo con la excusa de protegerse ante la galopante delincuencia que azota a nuestras ciudades -argumento que tiene su peso, lamentablemente- dan cuenta de que en el istmo centroamericano existen más de 2 millones de armas de grueso calibre, adquiridas por la población tanto de forma legal como ilegalmente.

Pero este “silencioso arsenal” que aparece con frecuencia en las peligrosas calles de países tales como El Salvador, donde los problemas con las pandillas o “maras” son constantes y prácticamente incontrolables, genera otras situaciones que han sido recogidas en cifras contundentes suministradas por la Fundación Arias para la Paz, las cuales dan cuenta de que 56,8% de las víctimas mortales en la región tenían menos de 30 años, y que del total de las mujeres asesinadas, alrededor del 47% murieron también por arma de fuego.

Hemos mencionado ya la cantidad de armas que se han registrado en Costa Rica desde hace 10 años a la fecha, y mencionado que esta cifra se queda corta ante el número que de forma ilegal se adquiere en el creciente mercado negro, en el istmo y particularmente en nuestro país.

Pero debemos añadir a estas contundentes y preocupantes informaciones, que precisamente son las redes de crimen organizado, presentes en todas y cada una de las naciones de la región, las que propician el flujo de armas, al igual que impulsan, con violencia y sangre, el tráfico de personas, de drogas, el lavado de dinero y otras actividades ilícitas.

Los conflictos que desatan los grupos armados están causando estragos en Centroamérica, donde se vive nuevamente, un clima de inestabilidad generado por la precaria situación económica y moral de amplios sectores, en las naciones que la integran, en donde el desequilibrio social juega un papel importante.

Los esfuerzos por controlar la situación topan con el muro del resentimiento, la injusticia social, la ignorancia y la mutilación de los principios morales más elementales del ser humano.

Es por ello que los países de la región tienen el deber de combatir, unidos, este negro panorama, reforzando la seguridad, la educación y sobre todo, el flujo migratorio ilegal, que dentro del istmo, representa un canal continuo de trasiego de armas.

Los esfuerzos aislados que impulsen algunos de los gobiernos del área, no obtendrán por sí solos, los resultados que se esperan, razón por la cual instancias creadas para contribuir con la calidad de vida de todos los pueblos representados, como lo es el Parlamento Centroamericano, tienen la obligación moral de discutir y generar propuestas relacionadas con estos temas, dándole sentido a su razón de ser.

La tenencia de armas, obtenidas a cualquier costo, se está convirtiendo en un grave problema; amerita la inmediata atención de las autoridades del istmo.


Parte de la Sociedad Periodística Extra Limitada.
DIARIO EXTRALA PRENSA LIBRECANAL 42RADIO AMERICA