Fundada en los tiempos cuando los suicidas solían lanzarse del puente Los Anonos o dispararse en la cabeza, y no envolverse un alambre de púas y prenderse fuego.



De dichos y otros pienses
por Ricardo Dávila B.
¡Otra vuelta!
Esta columnilla que pretende ser
jocosa, me doy cuenta que a veces invado
terrenos que no me corresponden.
Digo que no me corresponden, porque
esto que hago le corresponde a los
filólogos, pues su autoridad nadie la
discutiría, sin embargo intentaré en esta
vez, hacer notar lo simpático que resulta
nuestro idioma español.
Veamos:
Decimos otra vuelta, por decir otra vez.
¿Haceme una vuelta? por:
haceme este encargo o mandado.
Voy a dar una vuelta, por decir:
que va a salir. Y cuando tardamos mucho
en los encargos, decimos que tuvimos
que hacer muchas vueltas.
¿Es correcto esto? Me parece que no.
El idioma es rico, pero a veces nos da
pereza buscar el vocablo correcto.
Y ni modo que cuando decimos que
alguien nos dio la vuelta; pues lo correcto
es decir: que nos traicionó.
¿Non e vero?
Del libro en preparación:
“Picardía Costarriqueña” de Ricardo Dávila
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