La evolución de los zapatos ortopédicos
• Desde hace mucho tiempo este tipo de calzado ayuda a muchas personas a caminar mejor y corregir las malformaciones del pie desde temprana edad.
Sylvia Núñez Chaves
snunez@prensalibre.co.cr
Fotos: Luis Morales Castro
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Flor Hernández, madre de Sofía, confía en que su hija aprenda a caminar más rápido y tenga una mejor formación de sus piernas.
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Quizás muchos recuerdan que desde niños sus padres lo hacían vestirse con los incómodos zapatos ortopédicos. Tal vez por costumbre familiar, para ayudarlos a aprender a caminar más rápido o por un pequeño problema de malformación de los pies.
Ahora este tipo de calzado sólo se encuentra en algunas zapaterías especializadas en su fabricación, ya que su utilización a disminuido con el paso de los años.
Los estilos y colores han variado. Antes era muy común el blanco para las niñas y negro para los hombrecitos, pero ahora los hay en azul, cafés o el color que usted escoja y hasta en tipo tenis si lo quiere.
Zapato ortopédico
Lo ideal es el uso de bota que llegue a los tobillos, con agujetas, con suela de cuero y tacón de hule, no mayor de un centímetro, pues harán que los niños se sientan más cómodos y le ayudarán a alinear los pies para que crezcan en una buena posición.
Su función es muy importante pues ayuda al niño a corregirlo cuando empieza a caminar solo y hace que se fortalezcan sus tobillos.
El ortopedista Oscar Uribe López, del Centro Ortopédico y Clínica del Pie en La Sabana, dice que lo más favorable es que este calzado se cambie a los ocho meses o al año de utilizados, o cuando noten que los niños han gastado más un lado que el otro, probablemente el extremo donde se da la deformación.
Los niños que sufren de este problema deben realizar ejercicios para tener un peso normal y para que se fortalezcan sus huesos, ya que muchas veces uno de los factores que lo provocan son los constantes dolores en las piernas.
Otros de los beneficios de los zapatos de marcha es que ayudan a abrir las rodillas, alivianar el dolor en el talón, enderezar los pies al caminar y cuando el niño pega las puntas evita que peguen los dedos al dar los pasos.
El problema
Para la utilización de los zapatos ortopédicos debe de haber un problema o alguna alteración en los pies del niño, por ello el doctor Uribe asegura que no es recomendable colocarle al pequeño este tipo de calzado si no tiene algún problema de pie plano o equino.
El pie equino varo congénito es una alteración displásica caracterizada por una combinación de diversas deformidades que se presentan en el nacimiento del niño y que consisten en una posición alterada y fija de cada una de las partes del pie.
El pie plano es una deformidad en la que se pierden las relaciones interarticulares del retropie y del mediopie con desequilibrio muscular como consecuencia de modificaciones en la elasticidad de los ligamentos, en las estructuras óseas o en el balance muscular. Es decir, cuando el menor nace sin la curva en la planta del pie.
Este es un problema aparentemente simple y puede serlo; pero, en general, requiere estudio especializado y diseño de medidas orientadas al problema en particular de cada paciente. Esto se aplica tanto en niños como en adultos, por ello se recomienda que desde pequeños lo verifiquen con un médico.
Uribe, especialista comenta que este tipo de problemas se pueden remediar no sólo por medio del uso de estos zapatos sino por medio de cirugías, tratamientos, con yesos especiales o plantillas da una estabilidad al pie.
La vigilancia del niño durante el crecimiento, permite evitar deformidades, especialmente entre los 2 y los 5 años. El inicio en el uso del calzado deberá iniciar cuando el niño logre caminar por sí solo.
Especialistas en zapatos ortopédicos
Edwin Siles, propietario de la zapatería San José, comenta que ellos hacen este tipo de calzado hace mucho tiempo y a la medida del pequeño.
Su elaboración la hacen en una receta médica que les envían de la Caja del Seguro Social, en la que se indica exactamente cuál es el problema que hay que corregir en cada paciente.
Para Siles, “el zapato ortopédico es muy agradable para los niños porque le quita los dolores en el piecito, se sienten bien y les gusta andarlos, cuando se hayan ya no quieren usar otros zapatos”.
Los tradicionales de bota, los que llegan hasta los tobillos, con agujetas, de suela de cuero y tacón de hule, se pueden conseguir en esta tienda. También son especialistas en la elaboración de los yesos especiales y las plantillas para los zapatos corrientes, los cuales se hace a la medida de la persona.
Muchas madres como en el caso de Flor Hernández, compran este tipo de calzado para sus niños por tradición familiar, o ya sea porque ellas mismas lo utilizaron cuando niñas.
Para muchos personas que ahora ya están grandes, al volver a ver los zapatos ortopédicos les recuerda lo tedioso que fue utilizarlos y las vergüenzas que pasaron cuando los llevaban a la escuela cuando niños, pero a la vez recuerdan que gracias a ellos ahora caminan bien.
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