• Tras ser internado en el Hospital Cima
Falleció monseñor Román Arrieta
Tatiana Gutiérrez/ Adriana Solís
plibre@yahoo.com
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Monseñor Román Arrieta murió anoche en el Hospital Cima.
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Luego de dedicar su vida a la Iglesia, murió anoche monseñor Román Arrieta Villalobos, a sus 81 años, quien había estado muy delicado de salud en las últimas semanas y que en diciembre pasado fue internado en el Hospital Cima por presentar problemas de habla.
Era conocido entre los demás obispos por su deseo de ser sacerdote del pueblo.
Nació entre cafetales el 13 de noviembre de 1924, en San Antonio de Belén, sus padres fueron Carlos Arrieta Rodríguez y Francisca Claudia Villalobos Segura.
El pastor del rebaño católico fue criado por una familia muy pobre, y realizó muchos esfuerzos para estudiar y poder llegar en 1943 al Seminario Central, luego de seis años de estudios cuando fue ordenado sacerdote el 18 de diciembre de 1948.
Un año después, y siendo vicario parroquial de San Ramón de Alajuela, fue enviado a Kansas City, Estados Unidos, donde estudió educación y obtuvo una maestría.
Cuando regresó al país en 1952 fue enviado a Venecia y a Pital de San Carlos y no fue hasta el 21 de setiembre de 1961 cuando fue elegido para ser obispo y a la vez inaugurar una nueva diócesis de Costa Rica: Tilarán, que en ese tiempo congregaba a Guanacaste y Puntarenas.
A sus escasos 36 años era uno de los obispos más jóvenes del Concilio y tuvo una participación en las cuatro sesiones conciliares que se llevaron a cabo de 1962 a 1965.
Ya como obispo de Tilarán, su presencia no pasaba desapercibida en los medios de comunicación, fue mediador en los conflictos entre el Gobierno y el sector productivo, además de muchas huelgas.
En 1979, el Papa Juan Pablo II llama a Arrieta Villalobos para que sea el quinto arzobispo de San José y el 2 de agosto de 1979 se inicia su labor como Arzobispo Metropolitano.
Trabajó para que se estableciera el Hogar de la Esperanza, una iniciativa que tiene la Iglesia para atender a las personas que contraen Sida en Paso Ancho, así también la Posada de Belén.
Durante muchos años, escribió para el Eco Católico y para La Prensa Libre, tuvo un mensaje semanal en Radio Fides, Radio Monumental y Radio Cartago. Siempre estuvo presto para aclarar aquellas dudas que en materia de fe se le presentan al pueblo de Costa Rica.
El padre Glem Gómez, jefe de prensa de la Conferencia Episcopal, mencionó que durante los últimos días había tenido una mejoría en su salud, por lo que, la muerte nos toma de sorpresa.
Al cierre de edición, no se conocía la hora en que se realizarán sus funerales, para más información usted puede comunicarse a la Conferencia Episcopal.
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