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San José, Costa Rica, Miércoles 9 de marzo de 2005, 09:44:34.

I am a Liberty Kid

Julio Córdoba Elizondo
Libertario

Don Rubén Solano manifiesta en su artículo Liberty Kids (La Prensa Libre, 4/03/05) una serie de apreciaciones sobre los jóvenes libertarios y la Asamblea Nacional de nuestro partido que son, en síntesis, sistemáticamente sesgados.

Al señor Solano le indigna que nos sea fácil ponernos de acuerdo. Eso se debe a que él desconoce mi partido; una organización política con una ideología clara. Por eso el debate no fue como él lo esperó, sino que fue lleno de ideas y carente de insultos. Tal vez eso contraste con el collage ideológico de quienes conforman las otras opciones políticas, pero ese defecto es, para quien desconoce la razón de ser de los partidos políticos, una virtud. Eso es llamar a lo bueno malo y a lo malo bueno.

También, el señor Solano manifiesta su malestar por la presencia de jóvenes en la Asamblea Nacional libertaria y que estos fueran llamados a ser tomadores de decisión. Probablemente en su carrera de dirigente político ha visto como los jóvenes sólo pueden pegar banderas y gritar en coro el apellido de un candidato determinado. Aquí no es así, es más, no sería de extrañar en una organización respetuosa de sus miembros (sin mirar edad, género, religión, etc.) envíe representantes a la Asamblea Legislativa menores de 30 años como diputados y diputadas. Para pesar del señor Solano.

Además, el trata de burlarse de los jóvenes que no estamos satisfechos con la Costa Rica que hoy sufrimos y que fuimos incluidos en la Asamblea Nacional diciendo que somos “jovencitos con conocimiento pleno del catecismo libertario”. Tener claro lo que se pretende es una virtud, le acepto al señor Solano que a él no le gusten mis ideas, pero es necesario que quienes nos integramos a la vida política nacional de manera activa estemos claros en qué queremos para Costa Rica. La falta de ideas o la abundancia de ideas herradas produce estulticia que se traduce en falta de liderazgo, ambivalencia e incertidumbre, por eso estamos como estamos. Nosotros no podemos imitar ese tipo de conductas, aunque no falta quien las considere loables.

El señor Solano dice que los “liberty kids” desconocen los cinturones de miseria. Es diferente: para nosotros es inconcebible visitar precario para chantajear a una persona ofreciéndole vivienda, alimento o empleo a cambio de su voto en las urnas. Nuestro mensaje es claro y contundente en que la pobreza se combate generando oportunidades de empleo bien remuneradas y que si las carencias en los hogares existen y persisten es por culpa de políticos y gremios que espantan la inversión e inhiben el emprendimiento propio. No es aprovechándose de los más golpeados por el empobrecedor Estado como se lleva dignidad al más necesitado, es empoderándolo para ser líder de sí mismo... y de eso aquí sabemos mucho. De hecho, somos nosotros quienes defendemos a vendedores ambulantes, taxistas informales, porteadores y a amas de casa que son perseguidas por la autoridades por tener en la esquinita de su casa una taquería o un taller de costura.

Hay algo en lo que el señor Solano tiene razón. Él afirma que los “liberty kids” tenemos poco o ningún conocimiento de la lucha que hay que librar en las calles. Eso es muy cierto. Yo sé lo que es trabajar para llevar bienestar a mi hogar. Yo no sé lo que es ir a bloquear una calle para ser zancadilla al hermano costarricense que madrugó para ir a ganarse el arroz y los frijoles para su familia, yo no sé lo que es cobrar salario por no presentarme a trabajar, yo no sé lo que es exigir lo que no me he ganado. Me siento orgulloso de esa “ignorancia”. No obstante, si sé que las diferencias se ventilan mediante el debate racional y respetuoso sin violentar los derechos a los demás y siento orgullo de saber eso, por eso soy un “liberty kid”.

Ultima actualización de esta página: 01/03/2008 14:00:46.
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