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San José, Costa Rica, Jueves 28 de diciembre de 2006, 09:39:49.

• Aseguran economistas

Costa Rica urge cambios para consolidar indicadores positivos

Carolina Acuña Durán
cacuna@prensalibre.co.cr

El ex presidente del Banco Central, Jorge Guardia, sentencia que el Gobierno debe hacer lo posible porque los indicadores comerciales “no den la voltereta”.
Costa Rica ha mostrado en 2006 indicadores económicos muy positivos donde los índices de actividad económica, exportaciones, Producto Interno Bruto (PIB) e Inversión Extranjera Directa han crecido de manera prometedora. Además se han registrado bajas en la inflación, el desempleo abierto, la relación deuda-PIB del Gobierno, pero ninguna de estas cifras -que dan una relativa estabilidad macroeconómica a pesar de haber lidiado con 2006 que inició con altas tasas de interés y precios del petróleo- se puede mantener o mejorar si no se hace un cambio fundamental.

Así opinan varios economistas, quienes establecen la razón por la que luce bien la economía, y qué es lo que se debe hacer para mejorarla en el año venidero.

¿Qué pasó?

El año 2006 se cierra como “un buen año”. Al menos así lo catalogó en su rendición de cuentas el presidente del Banco Central de Costa Rica (BCCR), Francisco de Paula Gutiérrez, cuya opinión tiene eco en los sectores económicos y se refleja en la encuesta de expectativas de inflación que hace el Ente Emisor, donde la percepción de los sectores empresariales sobre el clima económico de 2007 es halagüeña .

El economista y consultor de la firma Ecoanálisis, Alberto Franco, explica que los indicadores positivos de la economía durante este año que cierra “fueron posibles gracias a una combinación de factores, entre ellos la sensible mejora en los balances fiscales, que redujo la presión del Gobierno sobre la demanda agregada y ha contribuido a la disminución en las tasas de interés. El menor déficit del Banco Central, y por ello una menor presión de su financiamiento sobre la inflación (el déficit del Ente Emisor se financia con emisión monetaria)”.

También se suma la fuerte entrada de divisas que dio lugar a una merma del ritmo de la devaluación, cosa que redujo la presión sobre la inflación y las tasas de interés internas. Además la relativa baja en el nivel de la inflación y tasas de interés en el resto del mundo, así como los precios del petróleo y sus derivados, que en 2006 se incrementaron a un menor grado que en 2005.

Finalmente, a las cinco razones anteriores Franco suma las expectativas de los agentes económicos de una menor inflación, devaluación y tasas de interés en el futuro.

Ante lo anterior el ex presidente del Banco Central, Jorge Guardia, manifestó que “los efectos de la caída de los precios del petróleo y de la devaluación ya se presentaron, y no veo en ninguna de las dos variables, una tendencia mayor a caída”. Por lo tanto el jerarca manifiesta que ahora los precios van a depender del precio de los bienes regulados y política monetaria del Banco Central y sostiene que “sin un cambio fundamental no se va a poder sostener esa reducción de los precios”.

Gutiérrez secunda la aseveración diciendo que se requieren acciones estructurales para que se afiancen los avances logrados y varias de ellas se encuentran en el ámbito legislativo.

“No más de lo mismo”

El Presidente Ejecutivo del Banco Central explica que mejorar los indicadores que están mal y mantener bien los que se manifiestan positivos no se puede lograr “haciendo más de lo mismo” por lo que considera como fundamental una mejora fiscal para consolidar la estabilidad. “A mi manera de ver, hay que generar más ingresos, de manera que el gobierno tenga una base sólida que le permita enfrentar los gastos sin aumentar el déficit fiscal”, explica el Presidente Ejecutivo.

Guardia explica que la necesidad de la reforma fiscal (sobre todo la aprobación del impuesto de Valor Agregado y de la Renta) es necesaria para trasladar las pérdidas del BCCR al Gobierno con lo que además de evitar que el Central tenga que emitir, sirve para “dar un mensaje al resto del mundo”.

Gutiérrez también añade que otro tema medular tiene que ver con la inserción económica de Costa Rica, por ello urge la aprobación del Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana y Centroamérica con Estados Unidos (TLC), avanzar en la apertura y entrar de lleno en una agenda complementaria.

Por su parte Guardia opina que el TLC “no es que nos vaya a abrir nuevos mercados” pero “como mínimo el TLC no daña”
Un tema que preocupa al expresidente del Ente emisor es que ante problemas con el comercio exterior los indicadores comerciales “den la voltereta” si se reducen los ingresos de capitales.

Por otro lado el economista del Fondo Latinoamericano de Reservas (Flar), Dennis Meléndez, recalca que “lo que hay que lograr es no solo mantener la estabilidad, sino hacerlo al mismo tiempo que se logra el desarrollo. Hay que hacer una buena política económica para lograr estabilidad, pero para lograr el desarrollo, urge resolver nuestros cuellos de botella, de corto plazo”.

El primero de los “cuellos de botella” que Meléndez menciona es referente al tema del libre comercio, donde menciona que hay que abrir la economía a la economía internacional “no solo para exportar más, sino principalmente para importar más; creer que los tratados comerciales son para poder exportar más, es el peor error que podemos cometer: los TLC son valiosos si nos permiten importar más, de donde sea más barato y la mejor calidad”.

Otra de las puntas de lanza para lograr el desarrollo que se puede apalancar en la actual estabilidad es “reconstruir tan pronto como se pueda toda la infraestructura nacional; para eso hay que ver cómo se logra destruir toda la muralla de trabas legales de las que se valen todos los que quieren aparecer en los periódicos o quieren justificar su trabajo”, señala el consultor.

Para Meléndez, reducir los niveles de delincuencia e inseguridad y permitir el ingreso de factores externos, no solo de capital sino principalmente de trabajo son vitales ya que “los países que más rápidamente se desarrollan son los que reciben mano de obra profesional y calificada. Debemos olvidarnos de las visas a extranjeros, que lo único que hacen es detener el ingreso de personas deseables y no detienen a los indeseables. Si Costa Rica no permite la importación, por ejemplo de mano de obra bilingüe, o de ingenieros de sistemas y de computación, pronto, si es que ya no está en ese punto, se paralizará el cluster tecnológico que se ha estado desarrollando desde 1996. Hay que abrir los ojos: el país no puede vivir solo de vender sus tierras y bienes raíces”.

Finalmente un tanto a tono con la tendencia del Gobierno de Arias, Meléndez añade que hay que “eliminar los monopolios internos que tanto daño causan y extraen recursos a los costarricenses. Olvidarnos de corporaciones arroceras, frijoleras, maiceras, azucareras, etc., que no son más que fuentes de explotación de poder monopólico que impiden el desarrollo. Abrir todas las actividades a la competencia”.


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