• Carlos Tapia
Más gatos en su trabajo
• El año que inicia viene con mucho trabajo para el pintor una exposición nacional y dos internacionales le esperan y como siempre, los gatos estarán presentes en cada uno de sus cuadros.
Melvin Molina Bustos
mmolina@prensalibre.co.cr
Foto: Daniel Rodríguez
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Tapia simple y sencillamente ama a los gatos y por eso los pinta, pero además los considera su “alter ego”, su otro yo u otra faceta, los que siempre están mirando al espectador.
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El año recién inicia pero hay muchos que a diferencia de ciertos trabajadores de Cuesta de Mora ya están trabajando a tiempo completo para alcanzar sus metas en 2006.
Con el propósito de responder ¿en qué están trabajando? varios de los artistas costarricenses, LA PRENSA LIBRE los contactó para que sean ellos mismos quienes cuenten desde sus lugares de trabajo los planes que tienen entre manos.
El primero de la lista es el pintor Carlos Tapia, el mismo que siente un gusto marcado por los gatos y la arquitectura, elementos que siempre están presentes en sus cuadros.
A Tapia lo visitamos en su estudio que es su casa o su casa que es su estudio, al fin de cuentas es lo mismo. Y lo primero que descubrimos es que su amor por los gatos está presente en todo.
Sobre el bastidor un cuadro y dentro de este, adivine; sí...más gatos, es una obra a la que le falta poco para estar lista.
“Actualmente estoy trabajando en una exposición que se realizará en Guanacaste y siempre con los mismos temas de casas y gatos pero esta vez trabajando transparencias para lograr que se vean bien los planos, los segundos y terceros planos”, explicó Carlos.
Como es su elección predilecta es una muestra elaborada usando el acrílico sobre tela usando formatos medianos y grandes.
La exposición de Guanacaste, su primera individual del año la presentará en marzo en un lugar que prefirió conservar en el anonimato. Pero también tiene dos compromisos más, uno en los Estados Unidos, específicamente en Miami, donde también expondrá en forma individual.
Y más avanzado el año Europa lo espera de nuevo. Francia verá una exposición suya la que compartirá junto con otro artista. “De las exposiciones en Miami y Francia sólo falta por definir las fechas exactas”, agregó el pintor.
Que sea un buen año
Al igual que todos los costarricenses Tapia espera que 2006 sea un buen año no sólo para los artistas, sino para el país en general.
Según él en 2005 el país estuvo detenido, exposiciones de artistas resultaron mal ya que no vendieron nada o muy poco.
“El país está en una pausa mientras no pase algo con el TLC, la gente no quiere gastar en arte porque cuando hay una crisis el arte es lo primero que se suprime, o comen o compran arte, así vi el país el año pasado”, añadió.
A pesar de eso se considera afortunado porque con el paso de los años más coleccionistas se interesan en su trabajo lo que lo mantienen activo y claro está, ganándose el pan de cada día.
Bien aplicado
En su trabajo de artista Tapia aplica a su vida algo que aprendió de la escritora George Sand que decía que todo artista debía ser como un buen obrero y trabajar ocho horas diarias, algo que trata de hacer y que no le resulta difícil porque es lo que siempre quiso ser.
“Algo que aprendí es que hay que trabajar mucho, desde que conocí a doña Marta Antillón -dueña de la Galería Valanti de la que es artista- me enseñó que un verdadero pintor trabaja todos los días”, añadió el artista.
Su trabajo inicia con un boceto en blanco y negro sobre papel que le sirve como guía de lo que va a hacer en sus cuadros lo que le da una idea clara de por donde quiere ir con ese determinado trabajo y es un proceso que repite, siempre es igual.
Algo que es muy interesante en el y que quienes conocen lo mencionan como un gran acierto en su obra, es su habilidad para mezclar los colores. Eso es algo importante si se toma en cuenta que se trata de un artista empírico que nunca recibió clases de teoría del color, por ejemplo.
“Voy aplicando los colores, el color que voy poniendo me va diciendo el siguiente color que tengo que utilizar”, agregó.
Con el boceto en mano, empieza a pintar. En un cuadro se tarda de tres días a una semana, todo dependiendo de la complejidad que se le presente.
Como todo artista tiene sus costumbres particulares, en su caso es pintar con el televisor encendido, prefiere tener el sonido de la televisión en lugar de música.
Y con su televisor, sus gatos, sus colores fuertes y mucho trabajo nos despedimos sabiendo que vamos a seguir escuchando de él y su trabajo en este 2006.
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