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San José, Costa Rica, Viernes 7 de julio de 2006, 01:59:36.

EDITORIAL

Subdesarrollo mental

La nueva Administración se ha propuesto, según palabras del presidente de la República, Óscar Arias Sánchez, dejar al país proyectado para consolidarse como nación desarrollada en los próximos 20 años.

El objetivo es muy loable. Pero requiere de una amplia suma de pequeñas acciones, y hasta el momento, no vemos que en el arranque del ejercicio de Gobierno se estén tomando en cuenta. Porque, al final, esas pequeñas cosas serán las que marcarán grandes diferencias.

Por ejemplo, hemos visto a las autoridades del Gobierno muy interesadas en enderezar las cifras macroeconómicas, o corregir el retraso de al menos 30 años en la infraestructura del país.

De nuevo, son objetivos que todos avalamos. Pero no solo se trata de fijar esos objetivos, sino de saber alcanzarlos. Y aquí es donde comienzan a surgir las dudas.

Ya en una oportunidad habíamos criticado la inoperancia y la falta de visión de la Administración en torno a los hundimientos que se presentan en la carretera a Puntarenas. Y es que sigue siendo casi la única opción para los conductores, porque la ruta por Atenas es tediosa y peligrosa. Y ni qué decir de aquella carretera que ya es, pero todavía no es... Aquella en la que ya están los puentes, pero no la calle... Aquella que se diseñó hace casi 25 años, pero que todavía no se construye. Aquella que irá de Ciudad Colón a Orotina.

En estos días, los conductores que por miles deben cumplir ese recorrido a diario, se pudieron haber sentido felices cuando observaron maquinaria en dos de los puntos problemáticos. Lo que no sabían, sin embargo, era que en la zona más complicada, en el Alto de la Angostura, a alguien se le iba a ocurrir ce-rrar la calle para hacer los arreglos.

Eso fue lo que pasó. Nadie en la Dirección de Ingeniería de Tránsito ni en la Policía de Tránsito se tomó unos cuantos minutos para diseñar una estrategia que permitiera hacer los trabajos de mantenimiento y de reconstrucción, sin olvidarse de los conductores que utilizan la vía.

Cuando pasan estas cosas, es fácil pensar que las omisiones se producen adrede para hacerle daño al país. Las horas hombre que se pierden allí, y los volúmenes indescriptibles de combustible que se queman sin necesidad, no son medidos por nadie. Pareciera que no son asuntos importantes.

Y es paradójico, porque el Gobierno ha anunciado a través de la Refinadora Costarricense de Petróleo la posibilidad de extender la distribución de etanol a todo el país, como una forma de ahorrar combustibles. ¿Entonces? ¿Por qué no ahorrar evitando el gasto innecesario de combustibles? ¿Para qué mantener un plan sin sentido y sin impacto, como la prohibición de circular ciertos vehículos en unas cuántas cuadras de la ciudad capital, si al final se desperdicia más en otros lugares?
Todo eso sea dicho sin olvidar el efecto que esta falta de previsión tiene sobre las empresas de buses y de transporte de carga, que no pueden cumplir sus tiempos de servicio y que, por ende, requieren más equipo y personal para hacer lo mismo.

En fin, el primer reto, no cabe duda, será superar el subdesarrollo mental, que lleva a ver solo una pequeña parte del todo, siempre.


Parte de la Sociedad Periodística Extra Limitada.
DIARIO EXTRALA PRENSA LIBRECANAL 42RADIO AMERICA