• Se perfila como presidente electo de Nicaragua
Ortega consolida ventaja
Managua (EFE).- El candidato presidencial sandinista, Daniel Ortega, consolidó su ventaja en las elecciones celebradas el domingo, con el 40,43% de votos escrutados, y se perfila como presidente electo de Nicaragua.
Según los últimos datos del Consejo Supremo Electoral, Ortega tiene el 40,1% de los votos, seguido por el candidato de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALC), Eduardo Montealegre, con el 32,7%.
De mantenerse estos porcentajes al final del escrutinio, el aspirante del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) sería proclamado presidente electo.
Según la ley electoral nicaragüense, para proclamarse presidente en primera vuelta el candidato vencedor necesita obtener el 40% de los votos válidos, o bien el 35% con una ventaja de cinco puntos porcentuales sobre el segundo aspirante más votado.
Estos resultados preliminares, pero con una proyección final difícilmente alterable, según todos los analistas electorales consultados, parecen indicar el regreso al poder del sandinismo y de Ortega, que cumplirá 61 años el próximo día 11.
Ortega fue jefe de Estado de Nicaragua de 1984 a 1990, tras coordinar la junta de Gobierno del FSLN que se instauró en 1979 al ser derrocada por las armas la dictadura de Anastasio Somoza.
Desde que fue derrotado en las elecciones de 1990, Ortega perdió otras dos contiendas electorales consecutivas, en 1996 y 2001.
Proceso pacífico
La misión de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA), por su parte, calificó el proceso electoral como “pacífico, ordenado, masivo y ajustado a la ley”.
El resto de misiones de observadores nacionales e internacionales también bendijeron el proceso y la jornada de votación, al margen de pequeñas incidencias técnicas.
Únicamente una misión enviada por el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, denunció “anomalías” en los comicios.
“Hemos estado recibiendo reportes de anomalías en el proceso electoral, incluyendo la apertura tardía de las juntas receptoras de votos, la lentitud del proceso de votar y el cierre prematuro de algunas juntas receptoras de votos”, señaló la delegación estadounidense.
Montealegre espera
Montealegre aún no ha reconocido los datos dados por las autoridades electorales y ha anunciado que esperará a conocer el resultado del escrutinio del 100% de los sufragios.
Los sandinistas comenzaron desde la noche del domingo a celebrar en la calle la virtual victoria de su líder, que se mantiene en silencio a la espera de conocer el resultado final.
Un total de 3.665.141 nicaragüenses estaban convocados a las urnas para elegir presidente y vicepresidente de la República, además de 90 diputados del Parlamento Nacional y 20 legisladores para el Parlamento Centroamericano (Parlacen).
Los otros candidatos
Además de Ortega y Montealegre, también se presentaron a estas elecciones como aspirantes a la Presidencia José Rizo, del Partido Liberal Constitucionalista (PLC); Edmundo Jarquín, del Movimiento de Renovación Sandinista (MRS), y Edén Pastora, más conocido como “Comandante Cero”, por la Alianza por el Cambio (AC).
Según los resultados preliminares de la autoridad electoral, Rizo queda en tercer lugar, con el 20,33% de los votos; Jarquín en cuarto, con el 7,5%, y Pastora, el último, con el O,5%.
En Nicaragua se vivió este lunes una jornada declarada festiva, dentro de una absoluta tranquilidad en las calles de las principales ciudades del país.

• EE.UU.
Cautela ante posible triunfo del sandinismo
María Peña
Washington (EFE).- La eventual victoria electoral del sandinista Daniel Ortega en Nicaragua ha causado nerviosismo en Washington, que ya ha puesto en duda la transparencia de las elecciones en ese país.
Aunque el Gobierno de Washington sigue de cerca el recuento de votos de las elecciones, la reacción hasta ahora ha sido de gran cautela.
La semana pasada, el Gobierno estadounidense dijo que no iba a interferir a favor o en contra de ninguno de los cinco candidatos presidenciales.
Pero esas promesas de neutralidad contrastaron con las declaraciones que hiciera en semanas recientes el secretario de Comercio de Estados Unidos, Carlos Gutiérrez, en el sentido de que un triunfo de Ortega pondría en peligro las relaciones con Washington.
¿Irregularidades?
Tanto en Washington como en Managua, las autoridades norteamericanas han expresado preocupación por presuntas irregularidades en las urnas.
Un portavoz del Departamento de Estado, Tom Casey, dijo que han recibido informes sobre problemas relacionados con “asuntos de procedimiento”, que incluyeron demoras en la apertura de algunos centros de votación, largas colas, y el cierre de urnas mientras algunos votantes aún no emitían su sufragio.
Sin embargo, Casey dijo no tener conocimiento de algún intento de manipulación o fraude, pero reiteró que Estados Unidos esperará al informe de los observadores antes de emitir un juicio sobre los comicios.
Temor de Washington
Ortega fue jefe de Estado de Nicaragua de 1984 a 1990, tras coordinar la junta de Gobierno del FSLN que se instauró en 1979 al ser derrocada por las armas la dictadura de Anastasio Somoza.
Estados Unidos apoyó a los “contras” para desestabilizar al Gobierno de Ortega, y el líder sandinista adoptó una retórica cada vez más anti-estadounidense.
El temor de Washington es que se consolide la influencia de la izquierda en la región, y que Ortega busque alianzas con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
Ahora Ortega se proyecta como un hombre reformado -el antiguo líder marxista se casó por la Iglesia católica y cambió los colores rojo y negro por el rosa en su campaña-, y ha prometido luchar por el bien de su país.
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