• Hatillo Centro
Lo hallan acostado con dos puñaladas en cuello
Silvia Coto Rojas
scoto@prensalibre.co.cr
Foto: Juan Carlos Rubí
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El cuerpo semidesnudo del hombre estaba tendido sobre la cama.
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El susto de su vida se llevó el dueño de un rancho cuando al entrar a su vivienda encontró a su empleado tendido sobre la cama con dos puñaladas.
El suceso se produjo ayer a eso de las 2:00 de la tarde cuando un hombre identificado como Pedro Morales llegó hasta un rancho que tienen atrás del centro comercial La Verbena, en Hatillo Centro, para visitar al hombre que le cuidaba la propiedad desde hacía tres meses, identificado por las autoridades como Guillermo Mora de 60 años de edad.
“Yo me vine a ver a don Memo como lo hago todos los días; yo me quedó aquí en las mañanas y él en las noches desde que me lo recomendaron como una persona honrada y sin vicios que me iba a cuidar muy bien la casita; fíjese que yo empecé a tocar la puerta y a gritarle ‘Memo, Memo’ y nada que me abría; yo me sentí extrañado, porque él siempre me está esperando cuando vengo, entonces empecé a tocar la puerta con el paraguas y nada, y no sé por qué se me vino a la mente que mejor iba a ir a pedir un candado para romper la cadena, por si le había pasado algo”, contó Morales.
Morales fue hasta la casa de dos amigos para comentarles la situación, por lo que estos le prestaron una cizalla y decidieron acompañarlo hasta el rancho, una vez en el lugar cortaron la cadena, ya que el candado estaba por dentro de la casa.
“Cuando entramos a la casita todo estaba muy oscuro yo le empecé a llamar, y fue en ese momento que entramos en el cuarto y nos pegamos un susto terrible; estaba semidesnudo, acostado boca arriba en la cama, y tenía dos puñaladas en el cuello por donde le salía un mucha sangre”, dijo el dueño de la casa.
Los hombres dieron aviso a las autoridades, quienes declararon fallecido al anciano en el lugar; además descartaron la posibilidad de que el arma estuviese dentro de la casa; se desconoce cómo se habría producido el hecho, ya que el rancho no tiene más entradas.
Las autoridades aseguraron que el rancho en algunos casos servía como búnker, ya que llegaban gran cantidad de drogadictos.
Mientras que el propietario de la casa señaló que la víctima mortal no vivía con nadie y durante el día acostumbraba irse a sentar al Parque La Merced a conversar con los policías municipales. Además la última vez que lo vio con vida fue el sábado a las 7 de la noche.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) se encargó del levantamiento del cuerpo e investigará el caso.
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