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San José, Costa Rica, Martes 21 de noviembre de 2006, 09:26:18.

Editorial

Midiendo la pobreza

En una entrevista que concedió el director del Programa Estado de la Nación, Miguel Gutiérrez Saxe, a LA PRENSA LIBRE, vuelve a poner sobre el tapete un tema fundamental: ¿cómo medir el nivel de pobreza de un país.

En el caso costarricense, esa medición había sido modificada hace apenas algunos años, dado que el mismo Estado de la Nación advirtió una subvaluación del problema. Y precisamente nosotros siempre hemos tenido dudas sobre el peso relativo de cada uno de los elementos que se toman en cuenta para la medición. Porque, en esto, como cuando se mide la inflación, se pueden hacer distintos juegos para obtener mejores o peores resultados en los papeles, aunque la realidad a fin de cuentas sea la misma.

La observación que se recoge en los informes del Programa, en el sentido de que entre un 50 y un 60 por ciento de los pobres de este país tienen casa propia, ya de por sí nos comienza a ubicar con respecto a la relación entre las cifras. Es un detalle muy particular que merece análisis especial, porque tener casa propia es fundamental para la gente. Pero eso no resuelve todos los problemas de nadie. Si bien no tener que pagar un alquiler o un crédito ya supone un alivio, la tarea de encontrar trabajo y mantener un ingreso fijo a fin de satisfacer todas las otras necesidades sigue siendo complicada para muchas personas.

De allí que pensar que porque se tiene casa propia no se es pobre, es caer en un craso error.

Por otro lado, el señor Gutiérrez Saxe advierte de otro asunto delicado: el que se incorporen en las estimaciones de ingreso de los hogares los beneficios directos o indirectos que el sistema les provee, como por ejemplo los comedores escolares o la atención médica.

Cualquiera puede pensar que, en todo caso, esos recursos fueron invertidos en las personas pobres y hay razón para considerarlos en los cálculos. Pero en realidad no son ingresos. Quizá, sí, subvenciones. Porque al fin y al cabo fueron aportados por otros ciudadanos.

Ya en algunos países se está siguiendo esta práctica, y de esa manera han logrado bajar el nivel de pobreza. La duda que nos surge a nosotros es si de lo que se trata es de hacer un ejercicio teórico, o realmente interesa saber cuál es la situación de la población.

A veces pareciera que es lo primero. Entonces, se inventan esquemas de tipo maquillaje, para vender apariencias. Lo malo es que se invierten muchos recursos en esas prácticas mientras la gente pobre sigue en la pobreza. Y no se avanza en la solución del problema real.

La administración Arias se ha propuesto reducir el nivel de pobreza en un punto porcentual por año. Es una meta complicada, pero esperamos que los criterios sean objetivos y realistas. Ya antes hemos visto cómo se han disimulado y manejado cifras para obtener resultados favorables en materia de inflación. Por eso llamamos la atención sobre el asunto, a fin de que nadie resulte sorprendido en el camino.

De manda vale tener cifras muy bonitas si la gente sigue pasando hambre y otras necesidades elementales, que no pueden ser satisfechas en el tanto no se generan las condiciones para que salgan realmente de la pobreza.


Parte de la Sociedad Periodística Extra Limitada.
DIARIO EXTRALA PRENSA LIBRECANAL 42RADIO AMERICA