La competitividad de los exportadores no depende solo del tipo de cambio
Carolina Acuña Durán
cacuna@prensalibre.co.cr
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Los productores más afectados son quienes tienen un margen de comercialización más bajo, entre ellos los exportadores de fruta fresca como el melón.
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Si bien es cierto el sector exportador reconoce que desde el 17 de octubre, que inició la caída en el precio del dólar debido a la implementación del sistema cambiario de bandas, todas la empresas han disminuido sus ganancias, también saben que la competitividad no depende solamente del tipo de cambio.
Así lo señaló la presidenta de la Cámara de Exportadores, Mónica Araya, quien explicó a LA PRENSA LIBRE que ese es solo uno de los factores que afectan a los exportadores nacionales y que el grado de afectación varía dependiendo del producto y el mercado al que vaya dirigido.
Araya comentó que, por ejemplo, los empresarios que exportan fruta fresca y tienen márgenes pequeños de comercialización y altos volúmenes, se ven más afectados por esta apreciación del colón que quienes comercializan productos procesados.
Además, las empresas que pagan a sus empleados en dólares se ven menos afectadas que las que tienen su planilla en colones.
La tesis de Araya fue confirmada por Fernando Ajú, gerente general de Melones de la Península, una empresa que exporta a Estados Unidos y Europa. “Sí nos afectó un poco, perdimos seis puntos. En planillas perdimos valor, nos están costando más caro las cargas sociales, lo que son gastos en colones.”
Ajú comentó que aunque exportan al Viejo Continente, todos los contratos que tienen son en dólares y espera que el comportamiento del tipo de cambio sea diferente, ya que “se nos vinieron abajo las utilidades”.
El melonero apuntó que si se estabiliza el precio del colón no hay ningún problema, el problema sería si va estar para arriba y para abajo.
Antes del 17 de octubre los dólares que vendían los exportadores eran comprados a unos ¢522 por las entidades bancarias, ahora están a ¢513, unos ¢9 más baratos que en esa fecha.
22 años de ¿bonanza?
Aunque durante 22 años el sector exportador se vio beneficiado por las políticas de minidevaluaciones, que todos los días les sumaban poder adquisitivo a un sector de la economía que recibe sus ingresos en dólares, lo cierto es que esta vez ellos son los sacrificados.
Así lo reconoció la presidenta de Cadexco, quien no objetó que tal vez el esquema anterior les diera beneficios de alguna manera, pero apuntó que si el esquema actual les produce pérdidas, los afectados serán muchos debido a que el sector es un empleado bastante importante.
Otra cosa que señala Araya es que los 22 años de minidevaluaciones también fueron marcados por un deterioro de algunas condiciones que restan competitividad a las empresas.
“El tema de competitividad no lo marca el diferencial cambiario. Lo va a marcar cuánto nos cuesta producir acá o en otro país, es decir, los pagos de logística transporte, mano de obra, inversión, renta, financiamiento y en eso hemos perdido competitividad”, dijo aludiendo a los indicadores globales que se han deteriorado.
Aún así, al igual que Ajú, Araya reconoció que sería muy importante que se logren los objetivos del Banco Central, pero para ello tiene que tener autonomía tiene que haber capitalización porque “solo la banda no nos garantiza el resultado”.
Ajú tiene la fe de que esos objetivos se alcancen y al menos en un plazo razonable se logre compensar las pérdidas que enfrentan los exportadores.
¿Y los derivados?
La jerarca de Cadexco manifestó que se implementó un sistema cambiario nuevo sin haber un producto que cubriera los riesgos, y aún no se ha aprobado el reglamento de derivados que sería el que viene a normar el tema de operaciones de cobertura cambiaria.
Además, objeta que cuando estén listos esos productos, los más beneficiados serán las entidades financieras, ya que es un producto que tendrá alta demanda de parte de ese tipo de empresas y no se imagina cuanto tendrán que pagar por ellos.
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