Fundada en los tiempos cuando nuestras mujeres eran protegidas de la violencia y no víctimas de la violencia.



De dichos y otros pienses
por Ricardo Dávila B.
qdDg.
LA TARTAMUDA
Hace gracia escuchar en boca de nuestro
pueblo, dar el nombre de TARTAMUDA
como onomatopeya a ese instrumento de muerte casi nunca escuchado aquí, por la
sencilla razón de ser este un pueblo amante de la paz y vanagloriarse de no tener
ejército. Eso sí aclarando que después de la
guerra de los nicaragüenses, no es raro
conocer gente que las conoce por la marca
y hasta por su calibre.
Hemos gastado tantas líneas para referirnos
a la AMETRALLADORA, ese artefacto
siniestro que los ticos que los usan en nuestro país son los asaltantes de bancos que por
pura suerte, no tengo información de que las hayan usado. ¡Vaya suerte! ¿Non e vero
A DIOS SE LE DAN
LAS QUEJAS
Es esta una respuesta que se las trae.
Como es sabido por todos, es el calvario que ha de pasar el asegurado para ser atendido por un especialista. Está cansado de madrugar y hacer interminables colas veladoras para
ser atendido. Ya cansado decide poner su
queja en la oficina de la administración y ahí,
para colmo de su fallida esperanza de ser
oído y servido, recibe la consabida respuesta,
motivo de esta columnilla.
¡Ver y oír para creer!
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