• Teatro
Ofelia desde seis puntos de vista
• Bajo la dirección de Adolfo Albornoz, Teatro Universitario estrena el próximo jueves la obra “Ofelia”, basada en un texto de Marco Antonio de la Parra.
Melvin Molina Bustos
mmolina@prensalibre.co.cr
Fotos: Adriana Araya
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En la propuesta de Albornoz la escenografía es sencilla y sobresalen los diálogos de los actores. Aquí Elvia Amador como Gertrudis, al lado, Hamlet.
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En “Hamlet”, de Shakespeare, el dramaturgo desarrolló su trabajo en torno a la muerte del padre de Hamlet. En la obra, Ofelia y su madre muerta pasan sin mayor relevancia.
Para Marco Antonio de la Parra, dramaturgo chileno contemporáneo, Ofelia y su tragedia es la oportunidad para hacer una reescritura de esta obra y llevarla a la actualidad, al Chile del siglo XX transformándola en “Ofelia o la madre muerta”.
Ahora, en Costa Rica, Teatro Universitario bajo la dirección de Adolfo Albornoz se dispone a estrenar “Ofelia”, obra basada en la creación de De la Parra. La temporada iniciará el próximo jueves a las 8 p.m. en el Teatro de Bellas Artes de la Universidad de Costa Rica.
Participan en el elenco Milena Picado, José Pablo Umaña, Angie Cervantes, Elvia Amador,
Jonathan Ramírez y Leonardo Torres.
Según Albornoz, De la Parra reescribió la obra, la puso a dialogar con otras obras, en un buen ejemplo de un gesto posmoderno que tomaba al clásico invitando a verlo desde una óptica distinta.
“Es como si viéramos una vitrina, pero en lugar de mirar al mismo punto, desplazáramos el ángulo de visión a otro punto que siempre estuvo ahí. Ahora yo lo que hago es otra operación tomando a De la Parra”, detalló el director chileno.
Enfrentamiento
Lo que Marco Antonio ofreció con su versión fue una obra ubicada después de la dictadura en Chile, que enfrenta a los jóvenes con los adultos a través de un camino de autodestrucción.
Albornoz detalló que no era esa la obra que le interesaba hacer en Costa Rica, pero sí el enfrentamiento que ahí se planteaba entre las distintas generaciones de jóvenes y adultos, las discrepancias que estos podían tener y que capturaron su atención.
Como parte de esa segunda reescritura que se permitió el director para el montaje con Teatro Universitario, propone que no sean solo seis personajes sobre el escenario, sino que se vuelvan seis actores que ofrecen sus puntos de vista personales y que cada uno incorpora en la obra un
monólogo que tiene que ver con la tensión existente entre ficción y realidad en “Ofelia”.
“Esta obra no transmite mensajes, solo expone un cúmulo de discursos, de adultos con sentimientos de poder, donde aparece la familia que se termina convirtiendo en un infierno. Núcleos donde surgen discursos posibles. Esta obra no pretende dar adoctrinamientos ni ideologías, solo expone discursos duros y crudos”, añadió Adolfo Albornoz.
Al igual que “Hamlet”, “Ofelia” es tragedia. A lo largo de la puesta en escena se mantiene el tono trágico con que fue escrita, pero se trata de una tragedia reformulada.
De la Parra propuso iniciar con una Ofelia que se encuentra en el momento justo de morir y termina cuando muere, menos de un minuto en la vida de Ofelia en el que se visita su cabeza, sus sentimientos profundos y desde ahí inicia el viaje, un viaje de casi hora y media hasta que finalmente muere.
De esa forma lo que en menos de dos minutos, entre la agonía y la muerte, se extiende, propone los discursos y finalmente es el público el que complementa la obra.
Pieza de museo
Para Albornoz no existe sentido en llevar a las tablas una obra que no esté en el contexto de lo contemporáneo, de lo contrario hacer a “Hamlet” sería para él
hacer una pieza de museo. Asegura que no le interesa Shakespeare o lo que Hamlet tenga que decir, sino los conflictos que existen, los discursos que se pueden generar.
Este será el primer montaje que realice en el país el director chileno en el año que lleva residiendo aquí y seleccionó a De la Parra porque considera que se trata de uno de los dramaturgos de más presencia internacional, alguien muy productivo con un trabajo que es desafiante para cualquiera que lo quiera llevar a las tablas.
El director asegura que tomar uno de los textos de su compatriota lo obliga a trabajar mucho, porque estos no especifican detalles de cómo hacer la obra, solo ofrece diálogos con la realidad que a su juicio se proponen tener repercusiones en América Latina.
“Lo que me parece estimulante de hacer este montaje es la posibilidad de que los diálogos ofrezcan distintas formas de entender el oficio, es muy estimulante el manejo de diferentes lenguajes y procesos permanentes de entendimientos para todos y desde luego el resultado mismo”, finalizó Albornoz.
La obra se estará presentando de jueves a sábado a las 8 p.m. y los domingos a las 5 p.m. La
temporada finalizará el domingo 6 de mayo. Las entradas tienen un valor de ¢2 mil y ¢1.500 para estudiantes con carné y ciudadanos de oro.
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