Fundada en los tiempos cuando ningún funcionario de una institución gubernamental era despedido por conducir ebrio.



De dichos y otros pienses
por Ricardo Dávila B.
qdDg.
ESTAR PARA EL TIGRE
Esta expresión de desaliento
enfermizo, nos revela una persona
deprimida y con tal disminución
de su autoestima, que diríamos
que se desprecia a sí mismo.
No otro pensamiento cabe y
puede incubarse en sus decaído
cerebro, que aquel que inventariando
parte por parte su anatomía,
encuentra de tan mala calidad su
producto, que ni siquiera se le ocurre pensar en vender su cuerpo entero,
o aquellos órganos que estoy seguro encontrarían un mercado en dólares para sus córneas, hígado, riñones, corazón, pulmones, piel, huesos,
médula ósea, etc.
Porque definitivamente es
deprimente pensar que alguien
valorando en tan poco su cuerpo, piense que servirá únicamente como alimento para las fieras carniceras.
¡Qué barbaridad mis queridos
lectores!
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