516,61
520,68



San José, Costa Rica, Sábado 25 de agosto de 2007, 09:09:59.

Editorial

Primer debate sobre el TLC

El país asistió el pasado jueves al primero de una serie de siete debates sobre distintos aspectos del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, de cara al referéndum al que han sido convocados los electores para definir el futuro de ese acuerdo, el próximo domingo siete de octubre.

La iniciativa del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), en conjunto con la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), para que los costarricenses puedan escuchar argumentos a favor y en contra del Tratado para tomar su decisión de voto, se merece nuestro aplauso.

Pero para que ese objetivo se cumpla, no solo basta la organización de debates desde un punto de vista formal. Más bien, lo fundamental alcanza al contenido de esos debates y al manejo que cada una de las figuras que acuda al estrado pueda tener respecto de los temas puestos sobre la mesa.

Desde esa perspectiva, un primer elemento importante lo constituye la determinación con que se defienda cada punto que se plantee, especialmente cuando se trata de cuestionar la posición de la parte contraria. Pero, al mismo tiempo, es imperativo que las explicaciones sean claras y directas, porque la mayoría de la gente no maneja los conceptos técnicos que suelen utilizar los especialistas.

Y esto debe hacerse dentro del muy particular marco del debate, que supone la aplicación de tiempos específicos a cada intervención, sumado al hecho de que, al menos en este primer caso, cada parte fuera representada por dos personas.

Por otra parte, algunos han sugerido que para los próximos debates el moderador haga una introducción previa sobre los diferentes puntos que serán puestos sobre la mesa, señalando algunos apuntes del TLC. Desde su perspectiva, esto forzaría a las partes en disputa a limitarse a señalar por qué están a favor o en contra de aquello.

La propuesta llega tarde, porque ya las reglas de los debates están acordadas entre las partes y la negociación de cambios o ajustes sobre la marcha puede introducir ruido en el proceso.

Pero es una preocupación válida, especialmente si se toma en cuenta que quienes acuden a debatir deben haberse preparado en torno a los temas que les corresponden y pueden hacer manifestaciones que pueden resultar más o menos digeribles en el tanto se domine el contexto.

De manera que los mismos responsables de cada uno de los movimientos alrededor del TLC deberían tomar en cuenta el detalle, y tratar, entonces, de contextualizar cada una de sus intervenciones.

Pese a estos detalles, el primer paso está dado. Y ahora, el reto para los organizadores es captar y mantener la atención del electorado en torno a los debates, con lo cual al mismo tiempo se estará fomentando su toma de conciencia sobre los elementos que inciden en los diversos sectores para respaldar o rechazar el TLC. Si se logra esto, todos saldremos ganando, porque el resultado del referéndum será producto de una real toma de conciencia para emitir el voto.


Parte de la Sociedad Periodística Extra Limitada.
DIARIO EXTRALA PRENSA LIBRECANAL 42RADIO AMERICA