Fundada en los tiempos cuando no existían las pensiones de lujo para los muy felices y privilegiados diputados.



De dichos y otros pienses
por Ricardo Dávila B.
qdDg.
Estar chupisculis
Chupisculis es todo aquello que
nos deleita, todo lo que nos ofrece
contrastes graciosos, un desorden
rico natural, fecundo, cierta curiosa
irregularidad, deleite.
La monotonía, las justas
proporciones, un orden matemático,
es el gran amigo del deleite.
El ex presidente se deleita
recordando las aventuras románticas
que le proporcionó su paso por el
poder, así como la facilidad con que
el dinero acrecentaba su hacienda.
El viejo se deleita recordando
las travesuras de su juventud.
La anciana por lo consiguiente.
Así decimos cómo el sexo nos
proporciona deleite, de ahí por qué
nace esta locución tan expresiva,
curiosamente solo escuchada en en la muy noble y leal ciudad de Cartago:
ESTAR CHUPISCULIS.
¡Qué catrachos más delectosos!
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