Fundada en los tiempos cuando los aeropuertos locales no determinaban el desarrollo turístico de los lugares como San Carlos y Parrita.



De dichos y otros pienses
por Ricardo Dávila B.
qdDg.
No tenerlo de la mancuerna
Esta explicación, por lo general la dan las madres, acerca de un hijo de quien le aconsejan sus maestros, darle mayor libertad. Esta excusa muy maternal, tiene que ver con aquellos hijos demasiado sumisos y caseros, que se vuelven pusilámines y hasta feminoides y de quienes el dicho popular acusan de “estar bajo las enaguas de la mamá” y más moderno que “padecer de mamitis”.
¿Estamos claros?
Estar puros dieces
Antiguamente lograr buenas
calificaciones en la escuela de diez
corrido, era signo de ser buen
estudiante y por lo tanto hasta
motivo de orgullo familiar. Al hacer un parangón con la salud, estar puros dieces equivale a decir que se está
con un muy buena salud. Es así que
se da el caso de que al contestar un ¿Cómo está usted?... hoy día oiremos decir ¡puros dieces!
Esto claro está entre los cuarentones, porque entre los jóvenes de esta
generación indómita, ante el mismo saludo les escucharemos decir
muy ufanos: ¡Puros dieces! o ¡Pura vida! Así se dan los cambios
semánticos, obligados también por
los sistemas de calificación que ahora los han cambiado por nota de cien.
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