Fundada en los tiempos cuando los Oficiales de Tránsito no resultaban víctimas en accidentes de carretera.



De dichos y otros pienses
por Ricardo Dávila B.
qdDg.
YE BUEY VIEJO
PACHARRUDO
Así como le sucede a las personas de
amanecer lentos, tardos, abúlicos
e indolentes para el trabajo, así también
sucede con los animales domésticos
que están al servicio del hombre.
De ahí que nuestro boyero lidiador de
astados y batallador con los malos caminos
cargas pesadas e inclemencias del tiempo,
tenga que sufrir la negativa a obedecer de
alguno de los bueyes o de los dos.
Será causa entonces de tener que manejar
el “chuzo” para aguijarlos. Pero como el
hombre en su relación con sus animales
los siente personas, casi familia, les habla
para estimular al remolón con las palabras
que encabezan este comentario.
¡UPE!
Según nos cuenta Salguero en sus
crónicas viajeras y paisajistas del terruño,
“upe” son las tres últimas letras de GUADALUPE, que usaban nuestras
abuelos de antaño. Según el comentario leído, era la forma usual de averiguar si había alguien en casa, desde la tranquera
o la cerca que quedaba en el altillo,
bastante retirados de la casa.
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