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San José, Costa Rica, Lunes 8 de enero de 2007, 09:40:23.

• Medida tendría que pasar por la Asamblea

Dolarizar la economía nacional tiene pros y contras

Carolina Acuña Durán
cacuna@prensalibre.co.cr

El economista del FLAR, Dennis Meléndez, propone la dolarización como una solución para terminar con la inflación y evitar la volatilidad cambiaria. Foto: Adriana Araya.
Costa Rica es una economía que vive una dolarización “de facto”, donde la mitad de los créditos otorgados están en la divisa norteamericana, lo que sumado a la amenaza de las devaluaciones y la inflación, hace que para algunos la idea de renunciar al colón y adoptar una moneda más fuerte sea una evidente solución para muchos problemas.

“Solo hay una forma de terminar con la inflación y evitar la volatilidad cambiaria. La única forma que tiene el Banco Central para olvidarse de tener que hacer política monetaria (que le sale carísima) y al mismo tiempo tener total estabilidad cambiaria es dolarizando la economía (de nuevo una mala palabra para la mayoría de la población), pues “perdemos nuestra soberanía nacional”, explica a LA PRENSA LIBRE Dennis Meléndez, economista del Fondo Latinoamericano de Reservas (Flar).

Meléndez detalla que eso equivale, simplemente, en devolver los dólares que tiene el Banco Central, guardados en una cuenta que llama “reservas monetarias internacionales”, a sus verdaderos dueños: aquellos que le han recibido los colones.

“Una vez que le devuelva los dólares a sus dueños, se le acaba el problema de tener que hacer política monetaria, se le acaba la acumulación de pérdidas y, lo más importante, se acaba la necesidad de tener Banco Central”, explica.

Esa opinión es compartida por muchos de los economistas afiliados al Instituto Libertario. “Aquí en el país la inflación es monetaria, no la causa el petróleo, ni los huevos, ni el tomate. Existen países como Panamá que también son dependientes del petróleo y no tienen inflación, mientras Venezuela, que es productor de hidrocarburos, tiene la inflación más alta de la región”, expresó a LA PRENSA LIBRE José Joaquín Fernández, presidente de esa entidad.

Por otro lado, con una postura más neutral se refiere el ex presidente del Banco Central de Costa Rica (BCCR) Eduardo Lizano (actual presidente de la Academia de Centroamérica), quien dijo a este medio que “no hay ninguna medida que sea una panacea. La dolarización ‘per se’ tiene una serie de desventajas y puede presentar problemas. El caso más evidente es el de Panamá, que es una economía dolarizada desde hace décadas y las tasas de crecimiento son parecidas a las de Costa Rica, no es mucho más desarrollada. No es solo mediante la dolarización que un país se va a desarrollar”.

Lizano resume que esa decisión tiene ventajas y desventajas, entre las virtudes que enumera está que se economizan costos de transacción y comisiones. “Esa es una de las grandes ventajas que ha tenido Europa con el euro”, pues ya no hay que pagar comisiones por cambiar marcos alemanes a liras o a pesetas. En el ámbito nacional los importadores y los exportadores no tendrían esos gastos ni el riesgo cambiario.

Otra ventaja (tomando en cuenta la elevada inflación nacional) es que el país que se dolariza va a tener una inflación muy parecida a la de Estados Unidos, explicó Lizano, además de que se pueden reducir costos teniendo un Banco Central más reducido.

Que ya no se dedique a emitir, sino a funciones estadísticas, de supervisión y de salvamento de bancos.

Por otro lado, el ex jerarca del Ente Emisor menciona como desventajas el mismo tema de la inflación, ya que se hace más estrecha de Costa Rica con la inflación y la depresión económica que pueda pasar Estados Unidos, cosa que ya sucede. “Si hay un crecimiento acelerado, nosotros nos montamos en ese tren y si Estados Unidos crece menos, importa menos y nosotros crecemos menos”, detalla Lizano Fait.

Soberanía monetaria y confianza

“Por una cuestión de falso orgullo, de creernos una nación soberana (como si la moneda nos diera soberanía, lo cual es una falacia), hemos decidido mantener nuestra propia moneda, como si eso fuera gratis”, sentencia Meléndez.

El economista expone que “el hecho de que el país tenga su propia moneda tiene un costo bien grande. No solo por lo que nos cuesta emitir los billetes y monedas que, digamos, es insignificante, sino por el hecho de que queremos que el colón sea relativamente estable, para que la gente lo acepte (si la gente se dolariza, es porque pierde la confianza en el colón). Sabemos bien que el banco apenas lo ha logrado a medias, y la mitad del sistema financiero está dolarizado. Para que por lo menos se mantenga la confianza en el 50% de la moneda que circula en el país (los colones), el Banco Central tiene que hacer política monetaria. Ahí es donde vienen más pérdidas.”
Lizano coincide con Meléndez en que la soberanía no está en la moneda, ya que en una economía como la de Costa Rica, tan abierta comercial y financieramente, las autoridades no pueden hacer lo que quieran, aunque jurídicamente lo puedan hacer, no es así en la realidad porque las decisiones que toman en la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) definen ciertas políticas por seguir acá.

“Lo que acontezca en el exterior condiciona grandemente lo que sucede en Costa Rica. Una inflación en el extranjero, o el precio del petróleo, nos afecta aunque seamos soberanos. Una parte importante de nuestra soberanía están en el papel y no en la realidad”, exterioriza el jerarca de la Academia.

También añade que cuando Costa Rica entra en algunas organizaciones sabe que va a ceder parte de su soberanía. “Cuando Costa Rica decide entrar en la OMC reconoce que hay aranceles que no puede manejar y reglas que no dependen solo de este país, sino del conjunto de miembros. Cuando decide ingresar al Fondo Monetario Internacional acepta manejar su moneda de determinada manera y eso solo en el campo económico”, explica Lizano añadiendo que otras adhesiones a organismos como la ONU, entre otros, determina cierta manera de actuar del Estado.

“La soberanía a ultranza, donde se puede hacer lo que dé la gana en todos los campos, hace rato que no existe”, concluyó.

¿Tendencia?

En América Latina ya son dos los países que han adoptado el dólar estadounidense como su moneda oficial: El Salvador y Ecuador. Panamá está dolarizado de facto y otros dos países, Argentina y Brasil, intentaron -sin éxito- mantener el valor de su divisa en una paridad de uno a uno con el dólar.

No obstante, hay quienes vaticinan que en pocos años, por razones de política y conveniencia, entre otros, en el mundo solo existirán si acaso unas seis monedas diferentes y esas serán las más fuertes, entre las que el colón costarricense no se encuentra.

Por lo tanto, hay economistas que justifican la necesidad de la dolarización como una tendencia mundial similar a la de las transnacionales, fusiones bancarias, que buscan generar economías de escala e imponen reglas estandarizadas para los países sin importar sus diferencias.

En el caso nacional una decisión de esa envergadura debe pasar necesariamente por la Asamblea Legislativa, porque aunque actualmente hay un grado de dolarización muy importante para que ese estado “de facto” se vuelva uno “de jure” debe entablarse un proceso en Cuesta de Moras, donde la agenda está saturada con los temas complementarios del Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos.

Reservas crecen
Las reservas monetarias del país pasaron de tener un signo negativo en los 90 a aumentar en el siglo 21.
Mes 2001 2002 2003 2004 2005 2006
Diciembre 1.334,0 1.499,8 1.838,9 1.921,7  2.312,6 3.114,5
Fuente: Banco Central de Costa Rica

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