• “Candelaria del Azar”
Tatiana Lobo finalizó nueva novela
• La semana anterior finalizó su escritura y ahora está en reposo, guardada en una gaveta, mientras la olvida para luego leerla como si fuera la primera vez.
Melvin Molina Bustos
mmolina@prensalibre.co.cr
Fotos: Adriana Araya
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Sus casi 70 años, cada vez con más frecuencia, le pasan la factura, pero eso no disminuye su interés por escribir.
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En medio de la tranquilidad que encuentra en La Paz, una comunidad a unos 15 kilómetros desde el centro del cantón de San Ramón, la escritora Tatiana Lobo finalizó de escribir su novela “Candelaria del Azar”.
Ese lugar tan lleno de paz, como afirma, donde el canto de un río coquetea cada día con las tareas del hogar, el frío acompaña el café de las tardes y donde las puertas aún permanecen abiertas desde que sale el sol, fue el lugar perfecto para que ella diera vida a esta nueva novela de ficción, la cual considera muy distinta a sus trabajos anteriores.
Ese periodo, que puede ser de dos meses o muchos más, es necesario para ella para que al volver a sus páginas pueda descubrir esos errores o traspiés literarios que por estar con la obra fresca puede que se le escapen.
Cuando esté satisfecha, la llevará probablemente a la Editorial Norma, con la que ha publicado sus libros recientes y después de eso la obra dejará sus manos hasta que regrese impresa entre dos tapas de cartón y una portada a los estantes de las librerías.
Azar como una broma
El azar, el destino y la lógica de la casualidad son parte de esta novela, pero asegura que a diferencia de la concepción fatalista que los griegos tenían del destino, ella hace un planteamiento en términos de un juego, una broma o una gran ironía de la vida.
“La idea del destino genera dos comportamientos, la resignación y el fatalismo. La gente dice que para qué hacer algo si no se puede hacer nada, no protestan, no exigen, no participan porque tienen un pensamiento que no se puede hacer nada porque así tenía que ser, porque era el destino o porque Dios quiso que pasara”, detalló Tatiana Lobo.
Es esa forma de actuar de las personas la que la motivó a sentarse a escribir del tema, ver cómo los costarricenses se resignan a ideas como que no se puede hacer nada por evitar el TLC, que hay que someterse al poder, que se debe aceptar a los políticos corruptos, lo que termina por hacer que la sociedad permita el abuso del poder.
Como resultado de esa concepción del destino que ella ve -que es muy diferente al tema de la predestinación- donde los costarricenses y las sociedades no quieren asumir sus faltas y las consecuencias de cada acción es que se interesó en escribir en esta ocasión.
Entrelazados
Candelaria del Azar es el nombre de una argentina que un buen día Lobo conoció y que terminó por cerrar un círculo formado por inquietudes, ideas y propuestas. Respetuosa de cada persona, le pidió permiso a la suramericana para usar su nombre en uno de sus libros y tras eso llegó el momento de escribir.
Esta nueva obra transcurre en el San José del siglo XXI, y toma varias historias personales de la ciudad que mediante Candelaria se van entrelazando, siguiendo lo que llama la lógica de la casualidad.
“Si dos personas pasan cada mañana a la misma hora por la misma esquina, tarde o temprano podrían terminar conociéndose, eso no es el destino. Desde luego es un tema que abordo con ironía”, añadió la ganadora de premios como el Aquileo J. Echeverría y el Sor Juana Inés de la Cruz.
Las diferencias con libros como “Asalto al Paraíso”, “Tiempo de claveles” o “El corazón del silencio” son claras, pero entre ellos y su futura publicación existe el nexo que une a todas sus obras, la marginalidad, una diferente a la de los negros de Limón, de los indígenas o las mujeres, pero marginalidad al fin.
Disfrutarlo
Los años transcurren y cada vez los siente más, pero asegura que seguirá escribiendo hasta que lo pueda hacer, porque sencillamente le encanta hacerlo, lo disfruta.
Al escribir tiene el compromiso no solo de entretener, sino también de realizar un trabajo que le permita al lector reflexionar cuando se acerque al texto. Además, es consciente de que existen tantas novelas como lectores y que cada persona que lee una obra a su vez escribe su propia novela.
“Cada lector es autor de su propia novela. Es como un coautor, el escritor desaparece y ahora en su cabeza el lector hace la obra suya, eso es algo muy importante de tomarse en cuenta, tener conciencia de la participación del lector, incluso creo que los libros deberían ser anónimos”, detalló.
Este año cumple 40 años desde que llegó a Costa Rica, país en el que desarrolla su trabajo como escritora, pero su Chile natal no desaparece de ella, y justamente como chilena es que sintió el fallecimiento de Pinochet, porque al igual que muchos esperaba que un hombre que considera realizó tantos crímenes debía responder ante la ley de su país por sus acciones.
Para Lobo es bueno que los dictadores desaparezcan, lo malo es que no fue juzgado, ahora espera que se cumpla la promesa del juez Baltasar Garzón, que dijo que el proceso tiene que seguir para castigar a los otros que estuvieron con Pinochet.
Ese giro final de la historia del general Augusto Pinochet y de la que escribió a su manera en su novela anterior “El corazón del silencio” no la motivará a escribir de nuevo de este tema, pues ya para ella el tema fue abordado y aportó lo suyo.
Mientras llega el tiempo de encontrar a Candelaria del Azar en las librerías, ella seguirá cuidando de sí misma, cuidando de su jardín, escribiendo artículos de sátira política para reírse del poder, viajando desde su hogar a San Ramón para pagar sus cuentas y llevarse cada semana su cuota de libros para leer, unos tres en promedio, según sus cuentas.
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