Editorial
Fútbol y planificación
Después del ridículo que hizo la selección mayor de fútbol en el Mundial de Alemania, a mediados del año pasado, es obvio que no quedan excusas para evadir el cambio.
Pero, tal parece que nuestros dirigentes no entendieron la situación, y están haciendo todo lo posible por mantener el estado de cosas, para que el fútbol nacional siga decayendo.
Este apunte lo hacemos conscientes de que, más allá de lo que muchas veces pueden sentir los
fanáticos, quienes suelen imaginar que el fútbol
costarricense está al nivel de las mayores potencias mundiales en esa disciplina, la verdad es que no hay verdaderos logros que avalen un criterio como ese.
Podemos repasar, y por más que se hable de los llamados “Chaparritos de Oro”, la verdad es que esa generación de futbolistas no pudo nunca clasificar a un Mundial.
Y si seguimos adelante, veremos que la participación en Italia, en 1990 coincidió con una suspensión al fútbol mexicano, lo cual impidió a su selección jugar la eliminatoria.
Luego vendrían Japón-Corea y Alemania, donde no se logró superar la primera ronda. Eso, desde el punto de vista de la competencia, que es a fin de cuentas de lo que se trata, fue inferior a Italia. De hecho, si alguien no lo cree puede revisar la clasificación final de esos torneos para entender lo que aquí estamos planteando.
Allí, al mismo tiempo, se irá entendiendo la urgencia del cambio de actitud, y la conveniencia de introducir la planificación dentro de nuestro fútbol.
Un tema elemental aquí es entender que una selección nacional requiere de partidos de fogueo para prepararse de cara a los torneos oficiales. Pero ocurre que, después de nombrar a un nuevo director técnico, y anunciar con bombos y platillos la disposición casi obligatoria de clasificar al Mundial de Sudáfrica en 2010, bastaron unos pocos días para comenzar a elaborar, con todo el mérito del caso, otro ridículo.
Lo de mañana, no tiene nombre. Poner a la selección costarricense a jugar frente a Nicaragua -que llegará a San José después de jugar ayer ante Puntarenas F.C.- raya en la charlatanería. Y establecer una especie de partido especial que no dura lo que dura un partido regular, pero que también tiene el “atractivo” de que el técnico patrio, Hernán Medford, puede detenerlo cuando necesite dar indicaciones tácticas a sus jugadores, no se puede calificar de ninguna manera.
Medford es una persona seria en su trabajo. Pero si deja que estas situaciones continúen, después no podrá argumentar nada en su defensa. Y de seguro quedará mal, porque el equipo va hacia el despeñadero.
Ya hemos visto otros momentos en que nuestros dirigentes han tenido el atrevimiento de rechazar ofertas de Brasil y de Argentina para foguear a la selección nacional. Han dicho, entonces, que no disponen de fechas, o que el dinero no alcanza para pagar los costos. Hoy, estamos padeciendo las consecuencias con la falta de interés de muchos equipos en jugar ante el equipo tricolor. Pero seguimos con los ojos vendados, soñando en alcanzar metas que ni siquiera nos hemos planteado con la seriedad del caso.
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