516,29
519,98



San José, Costa Rica, Lunes 22 de enero de 2007, 07:37:33.

• A partir de febrero

Iniciarán muestreo de residuos de plaguicidas en cultivos nacionales

Carolina Acuña Durán
cacuna@prensalibre.co.cr

El tomate es uno de los productos que “salió bien en el examen” de 50 muestras tomadas, ya que no presentó ningún incumplimiento.
A partir de febrero se iniciará un muestreo en el que se analizarán las cantidades de residuos de plaguicidas en los cultivos alimenticios nacionales, como parte del Programa Nacional de Residuos de Plaguicidas del Servicio Fitosanitario del Estado.

Según explicó a LA PRENSA LIBRE el ingeniero Luis Matarrita, encargado de ese programa, la idea es conocer qué cantidad de plaguicida queda en el alimento y si el usado es el correcto para ese cultivo, con el fin de “mantener a la sociedad informada y regular el uso de plaguicidas”.

El monitoreo se realizará en fincas, centros de acopio y supermercados a verduras, granos, raíces y tubérculos, legumbres y frutas, que se producen tanto para consumo interno como para exportación.

Resultados satisfactorios

Matarrita declaró que ya se había hecho un muestreo de diez vegetales y legumbres, principalmente los que se ingieren crudos y tienen hojas, como lechuga y apio, además del tomate. Ese primer análisis se desarrolló en la meseta central y arrojó resultados muy positivos.

“Según el monitoreo encontramos que de junio a diciembre de 2006 hubo una disminución del 35% de incumplimientos al 20%.” Los incumplimientos son básicamente fallas del productor por malas prácticas, pues no aplica el plaguicida autorizado para el cultivo, sino otro, o incumple con el periodo de carencia, que es el tiempo que pasa entre la última aplicación del químico y la cosecha del alimento.

El ingeniero explica que esos datos, para tratarse de ese tipo de cultivos que tienen ciclos tan cortos comparados a los de los granos que pueden estar almacenados por meses son bastante buenos, y en el momento que a esos porcentajes se les incorpore los datos arrojados por los monitoreos de granos, raíces, turbérculos y frutas se van a acercar más a la media internacional, que ronda el 8% y el 10% de incumplimientos.

Los alimentos que presentaron -en algunas de las muestras- residuos de plaguicidas no autorizados fueron culantro, apio, chile, fresa y vainica.

Estos resultados fueron parte de la información divulgada en el Simposio Nacional sobre Residuos de Plaguicidas y Tolerancias, realizado el pasado jueves por el Ministerio de la Producción (Mipro), mediante el Servicio Fitosanitario del Estado (SFE), y la Cámara de Insumos Agropecuarios de Costa Rica.

Cuidar la salud

La importancia de ese tipo de monitoreo es garantizar que los alimentos que se producen en suelo nacional cumplan la normativa respecto a plaguicidas y tolerancias, para evitar que se comercialicen productos fumigados con sustancias prohibidas y que el ser humano esté ingiriendo cantidades de plaguicida que su cuerpo no pueda tolerar y, por lo tanto, cause efectos nocivos para la salud.

¿Y los registros?

A pesar que desde el 10 de enero entró a regir el nuevo reglamento de registro de plaguicidas, inmediatamente se envió una solicitud de aclaración, por lo que aún no se está aplicando.

El problema del registro de plaguicidas data de varios años. Al inicio del gobierno de Arias, el ministro de la Producción, Alfredo Volio, tuvo que lidiar con directrices de la Contraloría General de la República que desautorizaban el reglamento del registro usado y sugerían otro, en el cual los empresarios que decían ser más afectados son los que trabajan en la comercialización y producción de los insumos genéricos.

El problema giraba en torno al tema de registro por equivalencias, pues ese sector considera que estarían en franca desventaja al tener que pagar millonarios estudios de equivalencias y que el productor agrícola no se vería beneficiado por los bajos precios que los genéricos ofrecen.

Por amor a la camiseta

Por otro lado, aún no han finalizado los problemas para los empleados del Servicio Fitosanitario del Estado, quienes siguen con dificultades por el nombramiento.

A pesar de que ya se ha avanzado en el tema, algunos profesionales detallaron a LA PRENSA LIBRE que han tenido que lidiar con disminuciones salariales de hasta un 80% del monto que recibían cuando su salario era pagado con el Fideicomiso del Ministerio de Agricultura, ubicado en el Banco Nacional.

Esa rebaja hace que, aunada al grado de incertidumbre y la larga duración del proceso de cambio, haya redundado en varias renuncias y -según algunos empleados- los que se quedan lo hacen “por amor a la camiseta”.

La Contraloría General de la República había ordenado hace más dos años al anterior ministro de Agricultura, Rodolfo Coto, trasladar el pago de esos puestos a la planilla de la institución y hubo varias ocasiones donde al llegar la límite de las fechas dadas por el ente contralor se alargaron los plazos para evitar que los empleados se quedaran sin recibir su salario.

Mitos

Existen algunas costumbres o mitos entre las personas a la hora de preparar alimentos, pues “lavan” las verduras con otras cosas además de agua, lo cual puede generar efectos adversos.

El ingeniero explicó que la mayoría de los plaguicidas usados en el país son “protectores”, es decir, resguardan el producto, pero no son absorbidos por él, por lo que al ser lavados desaparece el químico.


Según detalló, algunas prácticas como:

n Sumergir la lechuga en agua con
cloro para quitar los restos de plaguicidas,
n Lavar con desinfectante las verduras y
n Lavarlas con agua caliente

Pueden ser no tan buenas ideas, ya que en el caso de la última opción pueden quitárseles las vitaminas a los alimentos y, en el caso de las primeras dos, se estaría añadiendo a los alimentos otros químicos que son dañinos para la salud humana.

En general, el consejo es “lave bien los alimentos con agua corriente, pues ya contiene cloro”.


Parte de la Sociedad Periodística Extra Limitada.
DIARIO EXTRALA PRENSA LIBRECANAL 42RADIO AMERICA