Fundada en los tiempos cuando el pesaje de los camiones no estaba por la libre, deteriorando las carreteras nacionales.



De dichos y otros pienses
por Ricardo Dávila B.
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Dar membrillo
Allá por los años de 1935, en plena campaña para hacer presidente a don León Cortés
Castro, entre las acostumbradas acusaciones, ya proverbiales en las campañas políticas
rebajando al contrario, se decía que
don León, cuando ejercía el magisterio como maestro de escuela, le gustaba
“DAR MEMBRILLO”. Esto es, utilizar un varejón delgado y flexible del arbusto del membrillero, el cual, convertido en chilillo dejaba sus marcas profundas en las posaderas de sus alumnos. Se cuenta también, que
don Tomás Guardia utilizaba este mismo tipo de varejón, solo que más grueso, para aplicar sentencias a los malhechores y ladronzuelos, de cincuenta hasta cien “azotes”, como se
daba en llamar a ese tipo de castigo.
¡Qué bueno!
Sacarle los trapos
sucios
Trapos o chuicas es lo mismo para el pueblo. Hablar de un “chuica” es hablar de un arapo, un andrajo y además sucio. Por eso cuando
el pueblo habla de chuicas es de cualquier
pedazo o prenda desechada y sucia.
Entonces “sacar los chuicas sucios” de un candidato, se viene a dar en las campañas
políticas con el ánimo de bajarle el prestigio para mermarle lo ganado, aunque sus
denuncias sean falsas. Es muy común que esto lo haga un diputado deshonesto, porque sabe que su denuncia, aunque sea falsa, como
diputado difamador no se le puede hacer una denuncia, porque una ley a su favor le exime de responsabilidad por la calumnia.
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