• Aseguran presidentes de partidos políticos
Costa Rica debe definir sus objetivos ante Unión Europea
• Concuerdan en que es una negociación beneficiosa, pero que hay que reconocer las asimetrías entre las naciones, cosa que no se hizo en el TLC con EE.UU.
Tatiana Gutiérrez Wa-chong
Tgutierrez@prensalibre.co.cr
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La economista y presidente del PAC, Epsy Campbell, comentó que el acuerdo comercial con la Unión Europea debe ser una plataforma para la reintegración.
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Los presidentes de los diferentes partidos políticos nacionales argumentaron que la negociación entre Centroamérica y la Unión Europea es tan compleja que si los países no definen bien sus objetivos desde el principio no sacarán grandes beneficios, por eso solicitaron al Gobierno que lo hagan pronto, antes de comenzar a discutir.
“Queremos saber cuál es el rumbo del Gobierno en este tema”, dijo el presidente del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), Luis Fishman.
Agregó que negociar nunca es malo, siempre y cuando uno tenga claro qué es lo que quiere conseguir ante la contraparte.
“Costa Rica tiene que haber aprendido de la negociación del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos (DR-Cafta, por sus siglas en inglés) que no puede negociar como un solo bulto, sino que cada país debe defender bilateralmente algunos temas y definir en qué cosas sí podemos estar integrados y en cuáles no”, dijo.
El líder rojiazul manifestó que el hecho de que actualmente existan diferencias es una realidad, por eso debe llevarse a cabo un proceso de negociación bien planificado.
“El país cuenta con una serie de aspectos como educación y salud, que le han dado fortaleza en cuanto a la atracción de inversión extranjera y en turismo, que en este momento, no se puede comparar con el resto de Centroamérica, por eso en la mesa de negociación se debe llevar la idea de querer atraer empresas que brinden a la producción un alto valor agregado y que deje de lado la maquila, debido a que actualmente no estamos haciendo solo camisas”, manifestó.
Para el presidente del Partido Unión Nacional, Arturo Castro, la negociación se visualiza con muy buenos ojos, sin embargo no quiso dar ninguna posición al respecto, debido a que hasta dentro de tres meses darán a conocer sus planteamientos en el Congreso Ideológico.
Un paso hacia la integración
La presidenta del Partido Acción Ciudadana, Epsy Campbell Barr, comentó que el Acuerdo de Asociación con la UE puede convertirse en un arma poderosa para reintegrarse en Centroamérica y fortalecer sus múltiples agendas pendientes de tipo económico, social y comercial, “que le obligue a verse a sí misma con más altos niveles de responsabilidad para enfrentar y aprovechar la globalización y la integración en pro de las inmensas mayorías excluidas de la región”.
Agregó que la reciente experiencia de negociación del DR-Cafta dejó en evidencia que Centroamérica está más desintegrada que integrada, ya que cada país negoció en términos de ofrecer más y recibir menos para sacar “supuestas ventajas competitivas” que el resto de los países de la región.
“Se trató de una negociación bilateral entre cada uno de los países y Estados Unidos que no permitió desde ninguna perspectiva avanzar en la agenda regional comercial interna”, dijo.
Anunció que ahora el panorama está cambiado, “el requisito puesto por los europeos en términos de plantear un proceso de negociación conjunta y no la suma aritmética de acuerdos bilaterales, obliga a Centroamérica a mirarse a sí misma, no como competidores en materia comercial, ni socios circunstanciales en temas políticos, sino como aliados obligatorios en materia social”.
Este acuerdo, según Campbell, debe tomar en consideración un cronograma con mecanismos de seguimiento y rendición de cuentas que permitan que los acuerdos no queden solo en el papel y que las asimetrías regionales, lejos de ser un elemento que dificulte los acuerdos, deben convertirse en la realidad a partir de la cual se inician las negociaciones.
“Los gobiernos centroamericanos se encuentran ante el desafío de elaborar un marco de derechos humanos, protección ambiental y comercio justo como punto de partida en la mesa de negociación con la Unión Europea.
“Sin embargo, debe incluir cooperación técnica y especializada para hacer las reformas que se necesitan en los países centroamericanos que tienen serios problemas institucionales”, destacó.
La economista concluyó asegurando que el desafío principal es cómo la región podrá mantener una coordinación inteligente entre las políticas macroeconómicas responsables y las sociales eficaces, garantizando un crecimiento con equidad.
Otros retos
El presidente del Partido Liberación Nacional, Francisco Antonio Pacheco, mencionó que no es tan fácil negociar con la UE, debido a que ellos tienen diferentes criterios sobre muchas cosas. Argumentó que existen dos aspectos que Costa Rica debería tomar en cuenta: la protección que brinda Europa a los pequeños y medianos agricultores y los sistemas preferenciales que aplica a muchas ex colonias africanas, lo cual es un factor que dificulta las negociaciones.
“El segundo tópico, es la necesidad que han planteado de que Centroamérica promueva la unión aduanera, la cual sigue siendo compleja por la creación de muchas obligaciones”, mencionó.
Sin embargo, el ex ministro de Educación reconoció que queda mucho trabajo por delante y la negociación con la UE traerá muchas ventajas y promoverá muchos cambios de carácter cultural.
Una visión menos optimista
El presidente del Partido Vanguardia Popular, Humberto Vargas Carbonell, comentó que es muy difícil opinar sobre una negociación que no se ha iniciado; pero que sin duda alguna no será beneficioso para el país, debido a que la Unión Europea (UE) pedirá algunas de las concesiones que ya se plantearon en el DR-Cafta.
“Las negociaciones bilaterales, como una alternativa hacia el Área de Libre Comercio de las Américas, se están tornando cada día más complicadas para los países en vías de desarrollo, debido a que las están usando como
instrumentos políticos y esto ha creado que en algunas naciones se estén desprestigiando”, destacó.
“Con el TLC con Estados Unidos solamente un 10% de las familias recibirían beneficios y por eso decimos que es un instrumento de dominación y control para los países pobres.
“La UE cuenta con una economía subvencionada, no solamente en el agro, sino en todos los ámbitos, debido a que España recibe dinero de los países ricos, por eso decimos que Costa Rica se estará enfrentando a un nuevo motivo de lucha”, reflexionó.
Más participación ciudadana y protección a los consumidores
Antonio Álvarez Desanti, presidente del Partido Unión para el Cambio, manifestó que la negociación es un gran paso que está dando el Gobierno, porque es un gran mercado y con un ingreso pér cápita muy alto.
Sin embargo, dijo que se debe seguir una buena conversación con el sector privado.
“Es difícil pensar que en un TLC todos los sectores quedarán ganando y así como algunos van a recibir beneficios otros saldrán menos aventajados, y esto debe quedar claro durante el proceso de negociación, para que puedan buscar mecanismos para reconvertirse o alcanzar ventajas en otros mercados”, mencionó.
Por su parte, Otto Guevara, presidente del Partido Movimiento Libertario, comentó que ellos van a hacer un planteamiento al Gobierno para pedir la total liberación de los productos sensibles en la Unión Europea: pollo, lácteos, carne de res, azúcar, arroz, entre otros, y que se proteja de una manera responsable a los consumidores, lo cual a lo largo de los años no se ha hecho.
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