•Garabito, León XIII
Fogón provocó incendio que consumió ocho viviendas
• Dos bomberos y cinco afectados fueron trasladados a centro médicos
• Más de una hora tardaron los bomberos para apagar el siniestro, por la falta de agua y problemas en las estructuras
• Familias quedaron en la calle y los útiles escolares fueron devorados por el fuego
Silvia Coto Rojas
scoto@prensalbre.co.cr
Fotos: Luis Morales
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En medio del callejón, los afectados tiraron algunas de las pertenencias que lograron salvar, las cuales eran custodiadas por la policía.
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Cuando los rayos del sol apenas empezaban a calentar en la urbanización Garabito, en León XIII, un fogón provocó un infierno que ocasionó que más de 25 personas se quedaran sin hogar.
Eran tan solo las 8.15 a.m., cuando los
propietarios de las ocho casas afectadas se encontraban trabajando, mientras sus esposas descansaban junto a sus pequeños hijos, los
cuales aprovechaban ansiosos los últimos días de vacaciones.
“Solo vi las llamas dentro de mi casa, el fuego se dio porque a un muchacho se le descontroló el fogón con el que cocinaban y se terminó prendiendo una basura que estaba detrás de las casas. Yo cuando me di cuenta de las llamas lo que hice fue salir corriendo con los tres nietos míos, que también se les quemaron los ranchitos”, contó Carmen Campos Calderón, afectada.
Luchaban por rescatar pertenencias
En ese momento, los fuertes vientos provocaron que las llamas alcanzaran una a una las viviendas, mientras en el lugar se sembró el pánico. Los vecinos de otras casas al percatarse de la situación corrían para alertar a los perjudicados.
Las mujeres, a como podían, sacaban a sus hijos y una que otra pertenencia, mientras que los dueños de los inmuebles contiguos corrían por sacar ropa, muebles, los útiles escolares que habían comprado recientemente y hasta las mascotas.
“Yo lo perdí todo, estaba durmiendo con mi hija de seis años, cuando solo me percate del humo negro que había en el cuarto y un calor infernal. Otras vecinas me vinieron a tocar la puerta y fue cuando me salí corriendo, se me le quemaron los útiles a la chiquita mía, tanta ilusión que tenía de entrar al kínder”, dijo una mujer que resultó afectada y solo fue identificada como Noylin.
Difícil acceso
El incendio se desató en una especie de callejón sin salida. Las viviendas afectadas colindaban con un río, la calle fue utilizada por las víctimas como bodega para tirar sus muebles y evitar quedarse sin nada. Por su parte, al menos 35 efectivos de la Fuerza Pública de la zona y otros lugares cercanos colaboraron con la vigilancia, velando porque los amigos de lo ajeno no aprovecharan un descuido de los angustiados afectados.
Más de 35 bomberos realizaban una lucha esforzada para extinguir el fuego, aunque por el viento, pero sobre todo la falta de agua, hacía la labor interminable.
Fuego incontrolable
“Se nos ha complicado la labor primeramente porque en esta zona los hidrantes están tapados, para evitar los robos, así que el faltante de agua es grave. Los pasillos de acceso para llegar a las casas son muy pequeños, además son construcciones muy complicadas, por así decirlo son casas sobre casas”, explicó William Hernández, jefe de Bomberos.
Entre el llanto y el cansancio de sus cuerpos por la lucha para sacar algunas pertenencias, las familias observaban cómo el esfuerzo y trabajo de tantos años quedó en cenizas, por lo que en medio de sus lágrimas suplicaban a Dios que el siniestro no alcanzara las casas de otros vecinos.
“Yo estaba trabajando cuando mi esposa me llamó y me dijo que viniera, porque algo estaba calentando mucho. Cuando yo vine se había quemado la casa de mi hermano, y yo saqué de la mía a mi esposa y apenas quedamos con lo que traemos puesto, nosotros vivíamos aquí hace 18 años y tenemos un hijo”, dijo Mainor Loría.
Siete personas trasladadas
Unidades de la Cruz Roja y paramédicos del Cuerpo de Bomberos se apersonaron al lugar para atender a los afectados. Fue necesario trasladar hasta el Hospital Calderón Guardia a dos de los valientes bomberos, identificados como Eliécer Gómez de 33 años y Carlos Delgado de 42, uno de ellos con quemaduras en sus manos, mientras el otro sufrió una herida en una de sus piernas, al caer de uno de los ardientes techos.
Además de los oficiales, fueron trasladadas cinco personas más por ataques de asma, y crisis nerviosas, entre ellos Gabriel Soto de 77 años, Nidia Soto de 45, Rafael Rodríguez de 75 y Alex Morales de 33, con quemaduras en sus manos al ebais de la zona.
“Se trasladan por prevención, para que sean valorados, porque sobre todo los más viejitos se quejaban de que inhalaron mucho humo”, dijo Jonathan Chávez, paramédico.
Duró más de una hora
Tras hora y media de lucha de las autoridades, que se veían apoyados por vecinos cercanos que jalaban las mangueras y con ayuda hasta de baldes, colaboraban para apagar el fuego, el cual fue controlado pasadas las 10 a.m.
En total se requirieron dos máquinas extintoras, M-17 y M-24, dos camiones cisternas, unidades de ARAC, rescate urbano, unidades de paramédicos y refuerzos de estas de zonas como Tibás, Heredia, Pavas, y del Área Metropolitana. En la tarde los bomberos continuaban removiendo escombros, mientras que los niños y sus madres no saben cómo iniciarán el curso escolar, ni donde pasarán las próximas noches.
Si usted desea ayudar con ropa, comida o útiles escolares a los afectados, puede comunicarse a los teléfonos 223-0397 ó 340-2496.
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