• En monedas de baja denominación
Central aún no decide cómo enfrentar costo de acuñamiento
• En 2007 solo se comprarán piezas de ¢50, ¢100 y ¢500
Carolina Acuña Durán
cacuna@prensalibre.co.cr
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El gerente del BCCR, Roy González, explica que hay diferentes opciones para enfrentar los altos costos de producción de monedas, por ahora la solución por la que se ha optado es acuñarla en el material más barato.
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¿Sabía usted que acuñar una moneda de ¢5 de las doradas hoy le costaría al Banco Central de Costa Rica (BCCR) más de ¢5?, es decir, el valor facial (impreso en la moneda) es mayor al valor de acuñamiento, por lo que con cada pieza vendida el banco estaría perdiendo dinero.
Es por eso que el Banco Central ha hecho lo posible por reducir los costos de acuñar colones, pero además existe otra razón diferente a no elevar los gastos de la entidad y es que según estipula el reglamento, el valor de acuñar una moneda no debe superar el valor facial.
Desde la última compra que realizó el ente emisor de monedas de ¢5 y ¢10 a mediados de 2006, se sabe que para la próxima adquisición, el forjar una moneda de ¢5 valdrá mucho más de ¢5 y lo mismo podría pasar en el caso de la de ¢10, por lo que desde ya tienen que analizar lo que se hará en ese aspecto.
Opciones
Según detalló a LA PRENSA LIBRE el gerente general de la entidad, Roy González, han vislumbrado varias posibilidades. La primera acción ya se tomó, que fue pasar las monedas doradas (de cobre y níquel) a las plateadas (de aluminio), que son las piezas más baratas que se pudieron cotizar. En este caso, González reconoce que hay una frontera natural en el tema de costos, ya que por la demanda de metales como el cobre por parte de países como China e India, los precios de ese producto se han disparado, y eso es algo que por tendencias de desarrollo de esos países tan grandes no se proyecta que se revierta, al menos en el corto plazo. Por lo tanto, el Gerente comenta que otro paso podría ser un redondeo de precios.
Esta es otra medida que se podría explorar, pero esa acción se debe tomar en conjunto con el Ministerio de Economía, y tiende a que no se usen las monedas de bajas denominaciones, como pasa actualmente con la de un colón, moneda que casi nunca se usa para dar cambios y no se ha vuelto a acuñar.
Por otro lado, González también detalló que el BCCR puede optar por medir el señoreaje (la diferencia entre los productos que la moneda puede comprar y el costo de la impresión de esa moneda), no por moneda sino por la impresión total, es decir que, aunque imprimir una moneda de ¢5 cueste dos o tres colones más, eso se puede recuperar si imprimir una moneda de ¢500 cuesta una fracción del valor facial, pero esa decisión requeriría ser tomada por la Junta Directiva del ente emisor.
Finalmente, una solución podría ser “quitarle ceros a la economía”, es decir, que un bien que ahora cuesta ¢100, cueste ¢10, o hasta ¢1, pero esa decisión -según detalla González- generalmente se toma en un escenario de hiperinflación (inflaciones mayores a tres dígitos) y, además, podría ser interpretado como una manera artificial de dar más valor al colón, detalló el jerarca del Central.
¿Cuánto falta?
Según el tesorero del Banco Central, Ricardo Rodríguez, aún falta bastante para que se tenga que tomar una decisión en ese tema, ya que en junio de 2006 se adquirió una buena cantidad de monedas de ¢5 y ¢10, de las cuales aún quedan en la bóveda “alrededor de 30 a 35 millones de piezas”, dijo.
Rodríguez afirma que un juicio sobre el tema, donde “todavía faltan por lo menos un par de años para hacer una compra, es prematuro”, sobre todo si tomamos en cuenta que se ha logrado una reducción de la inflación.
Ciclos de efectivo
A final de año se da una importante salida de billetes y monedas del Banco Central para ser usados en el pago de aguinaldos, y normalmente en unas seis semanas regresan, ya que los ticos los gastan y los bancos los vuelven a colocar en su cuenta de reservas.
Dinero en circulación / Fecha
325.700 millones 30 de octubre
384 mil millones 30 de noviembre
410 mil millones 30 de diciembre
367.500 millones 30 de enero
375.800 millones 5 de febrero
Fuente: Tesorería del BCCR
Se retrasa retorno de efectivo al Central
Aunque anualmente en el Banco Central de Costa Rica se da un fenómeno de salida masiva de efectivo (por concepto de aguinaldos) y unas seis semanas más tarde regresa (cuando la gente lo gasta y lo depositan en los bancos), este año, de los 130 mil millones que salieron faltan por regresar 50 mil millones.
Según el tesorero del Banco Central, Ricardo Rodríguez, este efecto se debe en gran parte al pago del salario escolar, realizado por los entes gubernamentales y algunas empresas privadas que incrementaron la circulación de efectivo en “las calles” de Costa Rica.
“Es muy probable que el efecto aguinaldo ya haya pasado, pero ese dinero en las calles está explicado por un salario escolar que es un aproximado del 70% el valor del aguinaldo”, dijo Rodríguez.
Según datos de la Tesorería del Banco Central, al mes de octubre circulaban ¢325.700 millones entre el público. Esa circulación aumentó en noviembre y alcanzó un pico de ¢410 mil millones, y al 5 de febrero estaba en ¢375.800.
Rodríguez detalla que el promedio de efectivo en circulación ronda los ¢325 mil millones, por lo que aún faltan ¢50 mil millones por ingresar.
Aún no se recogen monedas
Además, recordando que el ente emisor iniciará una campaña para sacar de circulación las monedas plateadas grandes (de acero) de ¢5, ¢10 y ¢20, el Tesorero detalla que en un mes tomarán esa decisión, ya que actualmente están en una época en que hay mucho efectivo en la calle y por eso no han puesto fecha al tema de la recolección de monedas
“En marzo valoraremos el comportamiento de retorno de efectivo, para dar una fecha en que se empezarán a recoger los 150 millones de piezas de ¢5, ¢10 y ¢20 plateadas”, sostuvo. Aunque reconoció que el número de monedas que se recogen será muy inferior a las existencias, ya que muchas quedan guardadas en chanchitos, se las llevan de recuerdo los turistas o simplemente se pierden.
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