• A cambio de ayuda energética
Corea del Norte acuerda cierre de instalaciones nucleares
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(De izda a dcha) El jefe de la delegación de Japón, Kenichiro Sasae; el de Corea del Sur, Chun Yung-woo; el de Corea del Norte, Kim Kye Gwan; el de China, Wu Dawei; el de Estados Unidos, Christopher Hill, y el de Rusia, Alexander Losyukov. En la clausura de las negociaciones sobre el programa nuclear de Corea del Norte, en Pekín, China (Foto: EFE).
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Pekín/Washington (EFE).- Corea del Norte acordó ante Estados Unidos, China, Corea del Sur, Japón y Rusia comenzar, en el plazo de 60 días, el cierre y posterior desmantelamiento de su programa nuclear, a cambio de miles de toneladas de combustible.
Según el comunicado conjunto emitido por las seis partes en Pekín, en los próximos dos meses Corea del Norte cerrará sus instalaciones nucleares en Yongbyon (no las únicas, pero sí las que más recelo causaban a Estados Unidos) y a cambio recibirá una primera remesa de 50 mil toneladas de petróleo pesado.
En ese mismo periodo (en el que además proseguirán las conversaciones a través de cinco grupos de trabajo especializados) Corea del Norte volverá a admitir a los inspectores del Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA) para que inspeccionen las instalaciones nucleares en el país.
Además, el régimen de Pyongyang y Washington iniciarán conversaciones para avanzar hacia el restablecimiento de las relaciones bilaterales, paso histórico, ya que el conflicto de Corea (1950-53) terminó con armisticio y sin tratados de paz.
También Japón promete en el documento firmado el inicio de conversaciones bilaterales para la normalización de las relaciones, aunque Tokio solo las quiere restaurar si Pyongyang resuelve el problema de los ciudadanos nipones secuestrados en las décadas de los años 70 y 80.
El acuerdo alcanzado, tras seis días de negociaciones, es el primer paso práctico en cuatro años de conversaciones, y el primer capítulo de una “hoja de ruta” para llevar a la realidad los acuerdos del 19 de setiembre de 2005.
También es de destacar en el documento que se obligue a Estados Unidos a “acabar con la calificación de Corea del Norte como un país que patrocina el terrorismo”.
En fases posteriores, el acuerdo exige a Corea del Norte que dé toda la información de sus programas nucleares (no solo el de Yongbyon sino también otros que ya han producido unos 50 kilos de plutonio) y, a cambio, la ayuda aumentará hasta el millón de toneladas anuales de “fuel-oil” pesado.
Esto se continuará discutiendo a partir del 19 de marzo, fecha en que las seis partes han acordado mantener la sexta ronda de conversaciones, ya divididas en grupos especializados en energía, finanzas, lazos diplomáticos y otros temas.
Satisfacción
El negociador estadounidense, Christopher Hill, dijo estar muy satisfecho por estos pasos iniciales pero advirtió que aún hay “un largo camino por recorrer”.
“Seguro que no es el final del proceso pero es de verdad el principio del final”, destacó un Hill esperanzado, quien barajó la posibilidad de que próximamente el negociador norcoreano (Kim Kye-gwan) se desplace a Nueva York para proseguir los contactos.
El negociador estadounidense concluyó que aunque la desnuclearización es el tema subyacente, para lo que se trabaja es para la paz y la estabilidad de una región complicada.
La crisis se inició en octubre de 2002, cuando Estados Unidos acusó a Corea del Norte de reiniciar su programa nuclear violando acuerdos bilaterales de 1994 y alcanzó su peor momento en octubre de 2006, cuando Pyongyang anunció el éxito de su primer ensayo de armamento nuclear.
Mensaje para Irán
El acuerdo es “la mejor oportunidad” para la desnuclearización de la península de Corea, afirmó el presidente estadounidense, George W. Bush.
Por su parte, en una rueda de prensa convocada tras el anuncio del pacto, la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, afirmó que el acuerdo es también un mensaje para Irán, el otro país con que Estados Unidos y la ONU mantienen una disputa sobre su programa nuclear.
Según Rice, el mensaje a Irán es que “la comunidad internacional es capaz de aunar sus recursos, particularmente cuando los Estados de la región afectada colaboran, y que una diplomacia contundente ha logrado resultados”.
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