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San José, Costa Rica, Martes 17 de julio de 2007, 07:31:02.

• Pueden salir adelante

Ser madre soltera no tiene que significar un problema

• Hace muchos años se castigaba socialmente a la mujer que tenía un hijo sin padre, sin embargo ahora la situación ha cambiado.

Angie López Arias
alopez@prensalibre.co.cr
Foto: Photos.com

Una madre puede asumir sola la responsabilidad de tener un hijo, aunque aseguran que el niño requiere tanto de la figura femenina como de la masculina.
En años anteriores el ser madre soltera era sinónimo de problemas y sufrimientos tanto para la mujer como para su hijo, sin embargo las cosas han cambiado y se sabe ahora que un menor puede vivir feliz aún con la ausencia de un padre.

Para la madre tampoco debe significar una situación traumática o triste ya que ahora las mujeres son más autosuficientes que antes y pueden sacar adelante a una familia sin necesidad de una figura masculina.

Por diversas circunstancias como la violencia doméstica, el maltrato infantil, la adicción a las drogas o el alcoholismo, la unidad de una familia se ve perjudicada pero es mejor la separación del padre del núcleo familiar a vivir sometidos a constantes agresiones.

“Existen situaciones como agresión doméstica o adicciones que pueden provocar que una persona críe a sola o con la ayuda de familiares a su hijo. Si hacemos un análisis será más beneficioso para el niño el criarse en un ambiente amistoso, que estar con padre y madre pero en medio de problemáticas tan severas”, dijo la psicóloga Marielos Hernández.

Sin culpas

Cuando no existe ninguna de estas razones pero el padre simplemente no quiere asumir su responsabilidad, la madre no debe tener sentimientos de culpa pues es una situación que se sale de sus manos.

“Se ha caído en la generalización de que si un niño no cuenta con su padre afrontará serias carencias que le depararían una vida traumática e infeliz, esto es bastante dudoso ya que conocemos gran cantidad de ejemplos de niños que son felices y saludables, sin importar quién los crió, sino más bien importando cómo fueron creados”, indicó Hernández.

Según comentó la especialista, una persona que acoge a solas a un niño o a varios puede transmitir límites, disciplina, amor y responsabilidad lo suficiente para que un menor sienta que le importa a otros, que es querido y apreciado y por supuesto que está siendo educado.

“Muchas veces lo que percibimos como carencias en el niño son más bien nuestras propias suposiciones de lo que creemos y no lo que él está viviendo en un momento particular”, afirmó Hernández.

Figura paterna

La psicóloga de Enfoque a la Familia, Katia Morales, explicó que un niño necesita tanto la figura femenina como la masculina por ello es necesario que si la mujer está sin el padre del menor, provea de alguna forma esa figura paterna.

“Es necesario que si la mamá está sola por determinada razón le provea al niño de esa figura que no tiene, lo ideal es que tenga al papá, pero en caso que no estuviera se le debe suplir con el abuelo o algún tío”, explicó Morales.

La especialista indicó que el modelo masculino es necesario porque, en el caso del varón, necesita copiar ese patrón para formar su identidad y ayudar en su desarrollo, en el caso de las niñas también es vital tener una figura de hombre porque así podrá relacionarse mejor con el sexo opuesto.

“El niño o la niña tiene que saber que tiene personas a su alrededor con quien contar. Si no es el padre debe tener al lado un hombre que le aporte beneficios en el aspecto afectivo, de disciplina, jugar y en general todo lo que necesite para su desarrollo”, agregó.

Responsabilidad

Por su parte, la psicóloga Hernández indicó que no necesariamente las funciones que ha ejercido el padre o la madre durante mucho tiempo son exclusivas ambos, pues alguno de los dos o personas distintas pueden asumir con responsabilidad educar a un niño transmitiéndole claros parámetros respecto a poder diferenciar comportamientos y límites que le hagan sentir guiado.

“Esa transmisión de valores, de normas, no es exclusiva de alguien que se haga llamar padre o madre, es propia de quien asume esta responsabilidad frente al niño”, indicó la especialista.

La psicóloga indicó que si el niño requiere preguntar sobre su padre, es importante abrir un espacio para hablarle con claridad al respecto, tratando de utilizar un el mismo lenguaje del niño y sin sentir culpas por nada, sino sintiendo el orgullo de haber asumido responsablemente una tarea tan difícil como es la maternidad.

“El silencio, la duda, el temor respecto a lo que pueda necesitar un niño no funciona, funciona dejar que el niño pregunte, retomar el tema cuantas veces sea necesario y si aún así se percibe alguna problemática, buscar atención psicológica para ser orientados al respecto”, recalcó la psicóloga.


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