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San José, Costa Rica, Sábado 28 de julio de 2007, 01:44:56.

• Burgos buscó a conocido para que le guardara las armas

Secreto profesional dejó juicio sin dos testigos

Silvia Coto Rojas
scoto@prensalibre.co.cr
Fotos: Daniel Rodríguez/Adriana Araya

Rodrigo Rosales se apegó a su secreto profesional.
Para ayer se esperaba el testimonio de dos importantes testigos en el caso por la muerte de la asistente judicial, Maureen Hidalgo, sin embargo uno de ellos se habría acogido a su secreto profesional, por lo que el otro debió reservarse algunos detalles de lo que conocía sobre lo sucedido.

A eso de las 9.05 a.m. se presentó a declarar ante el Tribunal de Juicio el abogado Rodrigo Rosales, quien se apegó a su secreto profesional indicando que, pese a que la parte querellante lo había ofrecido como testigo, Burgos le había pedido una asesoría y no podía revelar lo que conocía.

Los abogados Henry Vega y Gonzalo Castellón solicitaron a los jueces que le fuera levantado su secreto profesional a Rosales, y que de esta manera pudiera declarar.

Castellón alegó que si él había hablado con los jerarcas del Ministerio Público, ya había roto el secreto profesional; además que otro testigo, de nombre Anthony Calderón, reveló su participación en la situación.

Burgos se sentó en el banquillo de los acusados a eso de las 9.38 a.m., para solicitar a las juezas que se aligere una prueba que él había solicitado ya que en ellas hay varias llamadas de Rodrigo Rosales en las que se indican, según los rastreos, algunos detalles importantes para su defensa.

Sin embargo, casi 45 minutos después las juezas decidieron no levantar el secreto profesional de Rosales y permitir que este contestara algunas preguntas del abogado Vega.

La importancia del testimonio Rosales se debía a que, según declaró Anthony Calderón el jueves, ellos estaban juntos realizando una querella cuando Burgos llegó y les pidió ayuda, sobre todo a Calderón, para deshacerse del cuerpo, pero transcurren varias horas de discusión entre los tres, en las que el abogado trata de aconsejar al imputado de que se entregue, mientras que éste se dedica a buscar ayuda en el testigo.

Rosales indicó que en el mes de julio se reunieron los tres en su oficina durante toda la tarde y que llegó el licenciado Walter Garita.

Declaración condicionada

Posteriormente rindió su declaración el testigo Walter Garita, quien se vio limitado a la hora de rendir su testimonio porque a Rosales lo protegía su secreto profesional. Entre algunos detalles a los que pudo hacer referencia el testigo declaró que un miércoles del mes de julio del año pasado llega a dejar un servicio notarial a Rosales a su oficina, en compañía de su hijo de 16 años, por lo que entra con toda confianza al despacho del licenciado.

“Cuando yo llegué, subí a la segunda planta y venían saliendo Rosales, Calderón y Burgos, a éste no lo conozco, solo una vez coincidimos en un juicio, yo veo a Rosales preocupado y alterado; él me dice que me quede, que me necesita, que por favor no me vaya, que ocupa que ese loco (Burgos) se vaya; yo me quedé en una oficina en la que habían monitores de seguridad por lo que podía observar lo que pasaba donde estaban ellos”, relató Garita.

El testigo indica que él trata de que el abogado le cuente qué está sucediendo, por qué tanta preocupación; pero por más que insistió no tuvo respuesta, “él solo me indicó que le estaban dando un consejo pero no lo aceptaba, yo solo oía ‘ayúdeme por favor’ en un tono fuerte. Burgos se lo decía a Calderón, sus cuerpos estaban muy cerca, por lo que yo temía un enfrentamiento”.

Garita recuerda que en un momento se escucho “no, aquí se queda”, por lo que él pensó en irse pero Rosales insistió en saldrían juntos; posteriormente desalojaron la oficina hasta llegar a la calle y fue cuando Burgos habría forcejeado con Anthony, pero después los ánimos se tranquilizaron. Posteriormente el testigo se entera de la situación y que inclusive el imputado había pedido también a Rosales que le guardara las armas, pero éste se negó.

Con ese testimonio la audiencia se suspendió hasta el próximo martes.

Testigos de la próxima semana

Martes: Elizabeth Tossi y Guillermo Hutt
Miércoles: Francisco Dall’Anese y Marco Barrientos
Jueves: Hugo Santamaría

Secreto profesional

Ayer durante el debate los defensores realizaron sus manifestaciones ante el apego al secreto profesional del abogado Rodrigo Rosales.

“Yo lo ofrecí como testigo porque él formó parte del asunto y su declaración nos parece importante para este proceso”, dijo Henry Vega, abogado de la familia.

“Rosales no reveló nada al Ministerio Público, esta revelación la habría hecho la tercera persona”, mencionó Jorge Rojas, defensor de Burgos.

“Cómo se alega aquí el secreto profesional si la relación profesional se dio frente a un tercero (Calderón)”, comentó Alfonso Ruiz, abogado de la acción civil.

“Él rompió el secreto profesional cuando habló con el Ministerio Público, su declaración es importante para esta representación”, dijo Gonzalo Castellón, defensor de Zulay Rojas.

¡El pueblo da su opinión sobre el caso!

“Espero que se haga justicia porque me parece que lo que han dicho los testigos es más que probatorio, nada que ver las cosas que él le había dicho a la prensa desde que Maureen no aparecía”, dijo Dania Torres, vecina de Alajuelita.

“Ese juicio es todos los días bien polémico, a mí me parece que era responsabilidad de las personas que conocían de la situación denunciar a Burgos, porque de haber sido así Maureen estaría viva, y sus padres no estarían sufriendo ese calvario. Yo como ciudadana espero que se cumpla con la ley, porque esto va a ser un ejemplo para que las mujeres no permitan más agresiones en sus hogares”, comentó Marielos Murillo, vecina de San José.

“A mi parecer, el mae con esa actitud da toda la pinta de ser culpable desde que salía en la tele, me parece que es un cínico, cómo va usar el anillo de matrimonio todavía. Dios quiera que se haga justicia pronto y que los jueces no tomen en cuenta que él pertenecía al Poder Judicial”, opinó Jorge Fernández, vecino de Hatillo.

“Pienso que según lo que ha dicho la gente que llegó a declarar los celos lo enloquecieron, él no la dejaba ni respirar, y eso lo confirmó la mamá, el problema es que parece que ella se quedó callada por miedo”, dijo Henry Stewears, vecino de Hatillo.


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