Fundada en los tiempos cuando ni siquiera en nuestro campesino país pensábamos en tener una fábrica de cohetes y astronautas ticos.



De dichos y otros pienses
por Ricardo Dávila B.
qdDg.
La lengua castiga
Esta sentencia tan acusadora, tiene
que ver con las debilidades humanas,
algunas tan simples o por decir algo
tan comunes, que cuando uno de
nosotros oimos a alguien criticar al
vecino por uno de los tantos pecadillos
que cometemos a diario, pensamos
inmediatamente para “nuestro capote”:
¿Y en dónde este señor va a encontrar
santos que no cometan tales yerros?
¿Non e vero?
Hacernos la boca agua
Cuando oimos decir por medio de la
prensa, como algunos ciudadanos se las
ingenian para conseguir dinero en
cantidades colosales, tenemos que
confesar sin hipocrecía, que nos “hacen
la boca agua”. Pero más se nos hace
cuando vemos cómo algunos funcionarios
pagan muchos millones de más a alguien y en lugar de devolverlos, tranquilamente se resiste y va a la pelea que va a durar varios años, mientras tanto el maldoso
se estará embolsando los intereses
cuantiosos, producto de que las leyes
o los tribunales tramitan a paso de tortuga
estos cuantiosos litigios. ¿Non e vero?
|