• Mieloide crónica
Tipo maligno de leucemia puede no presentar síntomas
• Es una enfermedad maligna de la médula ósea que se origina en las células madre por una anormalidad genética. Representa entre el 7% y 20% del total de casos de leucemia.
Angie López Arias
alopez@prensalibre.co.cr
 |
La fase blástica de este tipo de leucemia tiene un pronóstico reservado, pues el riesgo de muerte es muy alto (Photos.com).
|
Un tipo de leucemia conocida como mieloide crónica puede, en la mayoría de los casos, no presentar síntomas al momento del diagnóstico, o si se manifiestan aparecen en semanas o meses.
Este tipo de leucemia es una enfermedad maligna de la médula ósea que se origina en las células madre. La célula cambia su estructura genética, lo que genera transformaciones tanto en su apariencia física como en su funcionamiento y en la capacidad de producir células sanguíneas.
La médula ósea es el tejido blando y graso que se encuentra en el centro de los huesos y es el sitio donde están las células madre que dan origen a las diferentes clases de células de la sangre. La leucemia mieloide crónica representa entre el 7% y el 20% del total de casos de leucemia y se calculan 1,5 casos nuevos por cada 100 mil habitantes. Es más común entre los 40 y 60 años, se puede presentar en los niños, pero es muy raro que suceda.
Fases
El hematólogo del Hospital Max Peralta, Alberto Granado, comentó que este mal se origina por una producción no controlada de leucocitos a nivel de la médula ósea.
Granado explicó que esta enfermedad tiene tres fases. La primera de ellas es la fase crónica, donde el paciente tiene pocos síntomas y se detecta por un examen de rutina, pero su “debut” es abrupto. Se manifiesta por falta de apetito, fiebre, pérdida de peso, cansancio, dolor óseo, infecciones y puede haber anemia. Esta etapa tarda tres años.
La otra fase es la acelerada y, según Granado, se torna más rebelde al tratamiento. Es una fase de transición entre la crónica y la blástica. Se caracteriza además por el aumento en el tamaño del bazo, aumento de la anemia, número de glóbulos blancos y células anormales en la sangre.
La blástica es la más grave, ya que su pronóstico es reservado.
“Es la fase aguda y es la etapa más complicada, porque se da un cuadro clínico aparatoso y en la mayoría de los pacientes ocurre la muerte”, dijo Granado.
Alteración
El médico comentó que, en la mayoría de personas, esta enfermedad se manifiesta como una mutación genética denominada cromosoma Filadelfia.
“Esta enfermedad tiene alteración en el cromosoma de Filadelfia, que es una traslocación del material cromosómico al cromosoma 22. Esta fusión forma un gen genérico que no tiene fundamento y que produce una proliferación de células hematológicas malignas”, detalló el especialista.
Esta enfermedad tiene la característica de que en la mayoría de pacientes, al momento del diagnóstico, no tiene ningún síntoma y la enfermedad se detecta por la toma de una muestra sanguínea, ya sea de control o para la realización de algún procedimiento.
Doña Damaris, de 43 años y madre de tres hijos, padece esta enfermedad; ella comenzó con un sentimiento de cansancio y unas constantes palpitaciones en el pecho que fueron el detonante para que se realizara un chequeo.
El hemograma realizado confirmó los resultados de lo que nunca quiso imaginar, ya que sus glóbulos rojos tenían una alteración fuera de lo normal. Después de varios estudios más y un examen de médula ósea se le diagnosticó leucemia mieloide crónica.
Tratamiento
El hematólogo del Hospital Max Peralta, Alberto Granado, dijo que existen varias modalidades de tratamiento en Costa Rica, como las terapeúticas, que consisten en la quimioterapia y transplantes de médula.
El transplante de médula se realiza destruyendo la médula del paciente y luego se sustituye por otra de un donante, cuyas características sean similares.
Desde 2001 se introdujo al mercado un medicamento llamado Glivec (aprobado por la FDA y comercializado por la farmacéutica Novartis) que, según el hematólogo, ha venido a revolucionar las fases de la enfermedad con respuestas hematológicas y citogenéticas completas. “El medicamento inhibe la enzima producida por el cromosoma Filadelfia y los pacientes logran una respuesta satisfactoria”, comentó Granado.
Algunos estudios han demostrado que el medicamento interviene al no avance de la enfermedad en sus estadios más avanzados.
Granado indicó que tiene algunos efectos adversos como aleaciones gástricas, aumento de peso, dolores óseos y musculares. Sin embargo, recomendó que cuando se presente una citopenia (una baja de las células en la sangre) hay que suspenderlo. Además, no debe administrarse cuando se está con quimioterapia.
|