516,72
520,68



San José, Costa Rica, Lunes 18 de junio de 2007, 01:08:22.

Editorial

Mala propuesta para un buen objetivo

El director de la Dirección General de Migración, Mario Zamora, fue condenado recientemente por la Sala Constitucional, en su condición personal, por su determinación de tratar de frenar los procesos de residencia para extranjeros, basados en los matrimonios por conveniencia.

No nos cabe ninguna duda de que la actuación del citado funcionario es correcta en cuanto a los principios que en que se sustenta. Desde hace muchos años se ha hablado de la existencia de este problema, resultado de los portillos que tiene la legislación nacional.

Desde años, también, se cuestiona el hecho de que una persona que nunca ha estado en nuestro país, pero de repente aparece aquí casada con otra persona de nacionalidad costarricense, tenga derecho por ese simple hecho a la residencia legal permanente.

A partir de esa normativa, se comenzó a gestar casi una actividad de corte mafiosa, en la que sobre todo, cubanos y dominicanos, terminaban con residencia costarricense, a raíz de matrimonios en los que, incluso, la contra parte local ha denunciado que no ha consentido tal matrimonio.

Es un problema serio que no se queda solo en las deficiencias de la legislación. De hecho, son personas inescrupulosas las que gestan todo, como una forma de ganar dinero fácil. Y aquí se repite la máxima de que para que haya corrupción, de alguna manera debe haber un actor privado en el proceso.

Pero, no por ello se pueden aplicar soluciones arbitrarias. En este, como en la mayoría de los asuntos, el fin no llega a justificar los medios. Y allí es donde se ha equivocado el señor Zamora. Ha pretendido ignorar la ley, porque esta no está adecuada a las circunstancias.

De allí que aunque se pueda estar de acuerdo con los fines que persigue Migración con la nueva política, no es fácil encontrar argumentos para defender al funcionario. Máxime si se tiene en cuenta que, con el apoyo del ministro de Gobernación y Policía, en este caso Fernando Berrocal, es fácil darse a la tarea de plantear las reformas legales correspondientes, a fin de ajustar la normativa a las nuevas realidades.

De hecho, esta administración rehusó poner en vigencia la nueva Ley de Migración, bajo el alegato de que no tenía suficientes recursos. Y, después de ello, presentó a la Asamblea Legislativa un paquete de reformas, sobre todo destinadas a suavizar el trato a los inmigrantes ilegales.

¿Por qué, entonces, no se asume de la misma forma el tema de los matrimonios por conveniencia para asuntos migratorios? Cierto que plantear una reforma legal implica salir a buscar el apoyo de los diputados para que sea aprobada en la Asamblea Legislativa. Pero es una tarea que no se puede dejar de hacer cuando el objetivo está plenamente justificado.

Lástima que el señor Zamora no se planteó las cosas de esa manera. Y, más bien, quienes se están aprovechando de los juegos de interpretación que se pueden hacer en torno a la ley, le han tomado ventaja en este tema tan delicado incluso para la seguridad nacional.


Parte de la Sociedad Periodística Extra Limitada.
DIARIO EXTRALA PRENSA LIBRECANAL 42RADIO AMERICA