• Es más difícil para el hombre perdonar
La infidelidad en la mujer es hoy mucho más común
• Expertos consideran que siempre han sido infieles al igual que los hombres pero ahora se da a conocer más que antes.
Angie López Arias
alopez@prensalibre.co.cr
 |
La infidelidad en una mujer es más común de lo que se cree. Ahora el porcentaje de infidelidad se compara al de los hombres.
|
Juan, de 38 años, nunca le dio importancia a que su esposa hablara durante varias horas por teléfono con alguien que desconocía o que se ausentara de su casa los fines de semana sin saber dónde estaba, pero la “bomba” estaba por estallar. Él descubrió meses después que su esposa le era infiel. (Ver recuadro)
Así como para Juan, cientos de hombres en el país pasan por esta situación mientras que muchos no han descubierto aún la traición. Si bien es cierto la infidelidad es siempre una acción que provoca dolor y sufrimiento, la sociedad no está todavía acostumbrada con la idea de que la infiel sea la mujer. Por el mismo machismo, al hombre le es más difícil perdonar a la mujer y con la primera vez que pasa el matrimonio o la relación sentimental se acaba, por el contrario, la mujer sí perdona y deja pasar la situación en varias ocasiones.
“El hombre es hombre”, “el hombre es infiel de la cintura para abajo”, “cuando la mujer es infiel involucra sentimientos”, estas son algunas de las frases más comunes que se escuchan sobre el tema. Pero ¿qué tan ciertas son?
El psicólogo William Ramírez comentó que la mujer es más reprimida porque la sociedad y la cultura así lo fomentan.
“A la mujer se le cuestiona cuando se sale de las normas. En el caso de la mujer no es que no que sea infiel o que no quiera serlo sino que se le ha reprimido más. No es que no lo desee, es que no se lo permiten, también la mujer fisiológicamente puede aguantar más el deseo interno ”, indicó el especialista.
Según explicó, el porcentaje de mujeres infieles se acerca al de los hombres y ya no se le critica tanto como en años anteriores donde la mujer era “marcada” por su falla y señalada por quienes le rodeaban, incluso su propia familia.
El director del Instituto Cognitivo Conductual, Galo Guerra, coincidió con Ramírez en que la infidelidad en la mujer ha existido siempre, aunque en las últimas tres décadas la situación se ha disparado. La infidelidad supera el 80% tanto en hombres como en mujeres. Sin embargo, según comentó Guerra, las causas han cambiado también.
“En los últimos tiempos la mujer ha adoptado un rol tradicionalmente masculino y ahora las mujeres copiaron ese patrón característico del hombre”, dijo Galo.
Dolor
Independientemente si es hombre o mujer quien traiciona, una infidelidad es siempre dolorosa y es una herida difícil de sanar porque la persona en la que se confía quebranta la seguridad que se tenía puesta en ella.
Quien comete la infidelidad por lo general busca excusas que le permitan justificar su acto y en la mayoría de las ocasiones buscan a quién culpar por su error.
El psicólogo Guerra comentó que las mujeres se excusan diciendo que no tenían atención por parte de su pareja o que no se sentía amada o bien, que entre los dos faltaba “esa chispa” que los mantiene alejados.
“Toda acción de infidelidad siempre es una escogencia personal, la mayoría de veces usan como escudo que por culpa de la pareja hicieron lo que hicieron, pero es una decisión estrictamente personal, la justificación en estos casos no es leal”, comentó Guerra.
El psicólogo Ramírez explicó que cuando una persona (hombre o mujer) atraviesa por una infidelidad se le debe ayudar a reconstruir su vida en función de un nuevo proyecto de vida.
“La persona que pasa una infidelidad siente que está solo y que su vida y su corazón están incompletos hasta que aparezca algo que lo vuelva a llenar. La persona debe tener una terapia de ayuda y una red de apoyo para sentirse acompañada de su familia y amigos y que le hagan ver que no está sola y que su vida debe reconstruirse”, dijo Ramírez.
La persona debe continuar con su vida normal porque en el peor de los casos puede caer en un cuadro depresivo al sentirse desvalida sin la pareja y todo le hace parecer que la vida no tiene sentido.
“Pueden llegar a sentir que la muerte es mejor y cuando eso pasa, la muerte puede seducir a la persona”, sentenció Ramírez.
Perdón
Según Guerra, la mayoría de los hombres no tiene tolerancia y les cuesta perdonar la infidelidad femenina por lo que implica en una sociedad donde el machismo impera y en donde el hombre tiene el control y el dominio.
Guerra aseguró que en los casos que ha visto ha logrado que exista el perdón y que la pareja vuelva a funcionar por que “es algo superable siempre y cuando se reúnan las condiciones y que no sea un reclamo permanente y que cuando haya una discusión se saca a relucir.
Por su parte, monseñor Hugo Barrantes comentó que dentro del matrimonio se dan situaciones que rompen el lazo de la unión pero que la iglesia invita a superar y buscar una reconciliación.
“Dado que el matrimonio es el valor más grande que hay, vale la pena hacer el esfuerzo y perdonar el resentimiento”, dijo Barrantes.
Él hizo énfasis en el perdón máxime cuando hay hijos de por medio que podrían sufrir con la situación y con la separación que podría conllevar el ser infiel.
Barrantes comentó que hay situaciones que pueden generar una infidelidad, aunque no exista justificación, por ejemplo el que la pareja no comparta y ante esto, según dijo, hay un divorcio espiritual que puede desembocar en una traición.
Barrantes comentó que hoy día la infidelidad en la mujer se da más porque trabajan fuera de casa y porque existen más espacios donde se relaciona con personas y aumentan la posibilidad de conocer gente nueva.
El religioso fue enfático al afirmar que existe también un falso feminismo donde la mujer hace lo que el hombre hace pero que “aquí no se trata de imitar a nadie y la sociedad está en la obligación de revertir la situación”.
“Es algo inesperado”
“Juan”, un contador de 38 años, recuerda cómo hace 12 años su ex esposa presentó señales que demostraban una conducta irregular, pero en ese momento lo vio con naturalidad y no le dio importancia.
Su ex esposa comenzó con largas conversaciones telefónicas y luego con viajes a México que conforme pasaban los días se hicieron cada vez más constantes y también prolongados.
Ella viajaba a ese país para traer artículos que vendía a su regreso, eso no parecía para nada extraño pero lo que Juan no sospechaba era que su esposa viajaba más por cuestiones del corazón que por negocios.
Según cuenta “Juan”, la situación duró alrededor de un año hasta que un día y por insistencia de ella misma viajaron juntos a México. En ese viaje, “Juan” descubrió de la manera más sorpresiva cómo su esposa le fue infiel con un mexicano guía turístico que conoció en uno de sus viajes.
Desde ese momento regresó a Costa Rica y comenzó los trámites del divorcio. Su matrimonio no duró más de tres años.
|