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San José, Costa Rica, Jueves 3 de mayo de 2007, 10:30:42.

• Empresa no contaba con plan de seguridad contra incendios

Posibles chispas provocaron infierno en Alajuela

• Unos 2 mil metros cuadrados fueron consumidos por las llamas en su totalidad y ahora los expertos investigan si químicos contaminaron aguas del río que pasa por la zona, así como al resto de la vegetación.

Sylvia Núñez Chaves
snunez@prensalibre.co.cr
Fotos: Luis Morales Castro

Por tercera ocasión, la empresa Suministros Industriales de Costa Rica se vuelve presa de las llamas, pero esta vez no quedó nada.
Un posible corto circuito en la caja de breaker ubicada en la segunda planta de la empresa Suministros Industriales de Costa Rica se presume —de manera preliminar— que fue el causante del infierno que se desató la noche del martes en la Plywood, en el Pacto del Jocote, en Alajuela.

A dicha conclusión se llegó ayer luego de que los inspectores del Cuerpo de Bomberos del Instituto Nacional de Seguros (INS) realizaran las primeras investigaciones dentro de la empresa, que quedó convertida en cenizas.

Se presume que esas pequeñas chispas cayeron hasta el primer piso sobre los estañones acumulados de vapor, mismos que contenían resina para la preparación de pintura, generando la primera explosión.

Dentro de la estructura se encontraban dos trabajadores, entre ellos Arlen Salas y el guarda de seguridad de la planta.

Según manifestó Salas a LA PRENSA LIBRE, al escuchar la primera explosión en los fusibles y segundos después la detonación en la planta baja su reacción fue correr y tirarse desde el techo.

“Estábamos en el tercer piso cuando se escuchó la explosión y el fuego empezó a consumir el primer piso, nos fuimos para el otro lado y nos tiramos desde el techo”, expresó aún asustado.

Conforme transcurrían los minutos, la situación se hizo incontrolable, pues las constantes explosiones de los cilindros cargados con material inflamable advertían que el siniestro iba a dejar pérdidas millonarias.

Dentro de la estructura había materiales como isleño, barsol, monómero de destileno y resina, principalmente en el área de almacenamiento.

No contaban con plan de seguridad

El director general del Cuerpo de Bomberos, Héctor Chaves, comentó ayer que uno de los principales problemas que enfrentaba dicha empresa era la falta de un plan de seguridad para combatir incendios.

Para el jerarca, el siniestro ocurrido el año anterior en Químicos Holanda, en Moín, no dejó ninguna enseñanza para el resto de empresas que trabajan con elementos inflamables.

“No se aprendió la lección de tomar las medidas necesarias, ya es la tercera ocasión en que ocurre una emergencia en este lugar. Aquí carecen de un plan de seguridad, no tienen un sistema eléctrico contra explosiones, no cuentan con un sistema de incendios que permita avisar tiempo cuando se detecta fuego, hay saltantes de afluentes de agua y estos rastrearon la resina, no hay un sistema de separación de aguas y esto es muy grave”, explicó Chaves, luego de finalizar la primera inspección de la planta.

Según el registro de los bomberos, esta no es la primera vez que esta empresa de químicos se ve envuelta en llamas, ya que el 26 de noviembre de 2001 un 40% de la infraestructura resultó dañada a consecuencia de la explosión de una de las calderas.

Además, dos años atrás se originó otro emergencia similar, solo que en menores proporciones que solo afectó un 5%, siendo controlada por los empleados.

Investigan impacto ambiental

Mario Leiva Vega, director ambiental administrativo del Tribunal Ambiental del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) y su comitiva se hicieron presentes ayer en la noche en la escena para valorar el impacto ambiental que dicha emergencia generó.

Leiva indicó que lo principal ahora es investigar si los químicos lograron contaminar el agua que conduce hacia una quebrada y posteriormente a los ríos Itiquís y Tárcoles.

“Si también hay contaminación del suelo se debe investigar si por aquí pasan aguas subterráneas, porque eso generaría un peligro. Por el momento no se conoce el grado de toxicidad, pero estamos a la espera de que los ingenieros del Cuerpo de Bomberos terminen el reporte, el cual puede tardar varios días”, expresó.

La ministra de Salud, María Luisa Ávila, así como el jerarca del Minae, Roberto Dobles, también se hicieron presentes en horas de la tarde.

Ávila, por su parte, informó que el Ministerio de Salud le renovó el permiso de funcionamiento el 10 de febrero de 2006, el cual tiene vigencia hasta el 10 de febrero de 2011.

Además, dicha empresa tenía más de 14 años de existir, por lo que no requería del permiso de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (Setena), establecida en 1995.

“Por suerte estos productos son menos tóxicos que otros, pues solo provocan problemas respiratorios para los que estuvieron ayer atendiendo la emergencia. En cuanto a los vecinos, estaremos realizando una barrida para que sean evaluados en las próximas horas”, comentó la Ministra.

Por su parte, Dobles manifestó que las condiciones del viento favorecieron para que algunas de las partículas se esparcieran pero que la lluvia las podría bajar hacia la corteza y así generar más contaminación.

Ambos jerarcas indicaron que ahora solo resta esperar el informe de los bomberos para tomar la medidas del caso y que no descartan el cierre definitivo de dicha empresa.


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