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San José, Costa Rica, Viernes 25 de mayo de 2007, 21:21:53.

Editorial

Una revisión obligada

Muchas cosas que no se llegan a comprender fácilmente están ocurriendo en el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE). Ya lo decíamos a propósito del racionamiento de energía que se aplicó hace apenas algunas semanas en diferentes puntos del país.

Es extraño que no se hubiese advertido previamente los efectos que causaría el faltante de agua en los embalses, si eso se puede estimar con relativa facilidad por parte de los conocedores en la materia.

Es extraño que justo se anunciara el fin de los racionamientos en medio de la inauguración de una nueva planta hidroeléctrica, como es Cariblanco.

Pero las sorpresas no paran allí. Y es más extraño aún que, después de que el Gobierno inauguró presuroso esa nueva planta, seis meses antes del plazo previsto, esta trabajara tan solo 400 horas antes de fallar.

Se inauguró con bombos y platillos. Después, hubo que bajar la cabeza, al hablar de un daño que no se pudo precisar de entrada, para justificar la salida de operación del sistema.

Se supone que una planta nueva, recién terminada, debió haber sido sometida a varias pruebas antes de su puesta en servicio. Pero aquí todo indica que privó la improvisación, para dar un golpe de efecto positivo frente al problema que derivó del pésimo manejo del tema del faltante de energía.

En otras palabras, se quiso tapar una sucesión de errores cometiendo nuevos errores. Nada más grave que eso.

Por otro lado, esta administración estableció un esquema de rectorías por sectores. En función del hecho de que el Minae ve el tema de energía, le asignó al jerarca de Ambiente y Energía, Roberto Dobles, la rectoría de esa área.

Pero resulta que este funcionario no se entera de primera mano del problema, y nadie le da explicaciones sobre el particular, en una clara demostración de que no todos están comprometidos con el esquema de trabajo que supuestamente se quiere implementar.

El ministro Dobles trata de disimular, entonces, el problema, al recordar que el ICE es una entidad autónoma y tiene por tanto independencia funcional y administrativa. Esto, sin embargo, todos los sabíamos de antemano, y fue precisamente de las primeras cosas que apuntamos cuando se anunció el esquema de rectorías sectoriales. Es obvio que no era solo una cuestión de ponerla en el papel, sino también de hacerla valer. Al primer problema, la lógica no pudo ser sostenida.

Esta administración está tratando de darles señales claras a los costarricenses en el sentido de que en este país todavía se pueden hacer las cosas que hay que hacer. Pero debe tener cuidado de no dar pasos en falso ni de caer en extremos en su pretensión de avanzar rápido, o terminar en contradicción y compromisos como los que supone el caso de comentario. Porque eso puede llevar a mayor frustración entre la gente, y el no ejercicio de proyección de gobernabilidad puede terminar en un cuadro de improvisación mayúsculo, que terminaría por enterrar las esperanzas de los costarricenses.

Definitivamente, lo ocurrido obliga a una revisión de la forma en que se está trabajando.


Parte de la Sociedad Periodística Extra Limitada.
DIARIO EXTRALA PRENSA LIBRECANAL 42RADIO AMERICA