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San José, Costa Rica, Martes 6 de noviembre de 2007, 08:10:06.

Niños prematuros

Pequeños luchan por su vida

• Varios bebés prematuros ubicados en la Unidad de Neonatología del Hospital Nacional de Niños se aferran a la vida y logran ganar la partida a la muerte.

Angie López Arias
alopez@prensalibre.co.cr
Fotos: Pablo Montiel

Los bebés prematuros se aferran a la vida en cuidados intensivos de Neonatología, en el Hospital Nacional de Niños.
Son tan diminutos, frágiles y delicados que nadie imaginaría la ardua batalla que libran para vencer a la muerte. Los bebés prematuros se aferran a la vida como grandes luchadores y logran superar el obstáculo que desde tan temprano se les ha impuesto.

Todas las mangueras y demás equipos a los que están conectados los bebés en la Unidad de Neonatología del Hospital Nacional de Niños hacen que la imagen sea realmente dolorosa; sin embargo, parece que soportan el dolor con tal de sobrevivir y tener una oportunidad.

El mejor ejemplo de esta lucha es la pequeña Abigail Almendárez, la niña con más bajo peso al nacer en la historia de ese centro médico, con tan solo 490 gramos (menos de medio kilo). La pequeña nació el 11 de junio de este año en el hospital Calderón Guardia, a las 26 semanas de gestación (cinco meses y medio) y midió apenas 31 centímetros.

Hoy la menor tiene cuatro meses (tendría apenas un mes de nacida si hubiese alcanzado los nueves meses) y, según contó su madre, Belladira Ramírez, la última vez que la pesaron alcanzó los 2.300 gramos, es muy inquieta, está en perfecto estado de salud y no tiene ninguna secuela a raíz de la prematuridad (ver recuadro: Milagro de vida).

Antes de tiempo

El neonatólogo del Nacional de Niños, Carlos Castro, comentó que del total de niños que atiende la unidad, entre un 30% y un 40% son prematuros. Al año se presta atención a 850 menores en promedio.

Según Castro, los bebés prematuros son todos aquellos que tienen una edad gestacional menor a las 37 semanas. Por lo general los prematuros tienen bajo peso que se establece cuando es menor a los 2.500 gramos, si está por debajo de los 1.500 gramos son de muy bajo peso.

Castro mencionó que hay varios factores que hacen que un niño nazca antes de los nueve meses, entre ellos los propios de la madre y los propios del feto. Entre los primeros está la edad de la madre, principalmente cuando tienen menos de 17 años o más de 37, porque se consideran embarazos de alto riesgo.

Además, el bajo peso y talla de la madre también pueden influir y enfermedades como diabetes, cardiopatías,
infecciones, el consumo de drogas, alteraciones de placenta como el desprendimiento o la condición de placenta previa, anomalías en el útero como una alteración en su forma y la carencia de un control prenatal adecuado.

El neonatólogo dijo que si la madre ha tenido con anterioridad un niño prematuro, tiene riesgo de tener el segundo bajo la misma condición, en los partos múltiples también hay peligro de prematuridad.

Los factores propios del feto pueden ser malformaciones congénitas, trisomías (alteración de los cromosomas) e infecciones como sífilis o rubéola, entre otras razones más.

Secuelas

Castro expresó que, al ser tan inmaduros, los niños corren el riesgo de tener problemas a todo nivel, principalmente problemas respiratorios, por lo que requieren ventiladores artificiales para que puedan respirar.

“Tienen más riesgo de hemorragia cerebral, de infecciones, problemas gastrointestinales, anemia, ictericia (color de piel luce amarillo), no regulan bien la temperatura por lo que pueden sufrir hipotermia y por ello ameritan estar en incubadora. Entre más inmaduros, más riesgos”, afirmó Castro.

En el hospital reciben los niños más graves, con riesgo de muerte. Cuando pesan un kilo, el peligro de mortalidad es del 50%.

Los bebés que han sido prematuros tienen más riesgo de sufrir secuelas. La retina en ellos es inmadura y sensible, por lo que pueden llegar a la ceguera, también pueden desarrollar problemas pulmonares crónicos que hacen que en algunos casos, los menores deban ir a casa con oxígeno.

Según el neonatólogo, pueden tener secuelas a nivel de aprendizaje, sufrir déficit atencional o consecuencias más severas, como el retardo y la parálisis.

Atención especializada

Los menores reciben atención especializada de parte de los médicos del hospital, todos tienen además de la preparación suficiente para atender a los menores, calidad humana necesaria para realizar esta gran labor.

“La mayoría necesitan cuidado intensivo, incubadoras especiales, ventiladores, control de temperatura, bombas de infusión para pasarles los medicamentos de forma exacta y monitoreo constante de sus signos vitales y frecuencia cardiaca. Los cuidados de enfermería son estrictos”, dijo el neonatólogo.

Los bebés van pasando por etapas, por ejemplo si su estado es grave deben permanecer en la Unidad de Cuidados Intensivos de Neonatología, si pasados los días pueden respirar por sí solos pasan a otras áreas como cuidados transitorios o general. La salida depende del peso, el cual debe estar por encima de los 1.800 gramos. Pueden estar en el centro médico incluso durante meses. Para Castro estos niños son unos grandes luchadores y fuertes como nadie, muchos son intervenidos hasta en tres ocasiones, son invadidos constantemente con agujas y demás equipos, y aún así sobreviviven.

Nuevas incubadoras

El Hospital Nacional de Niños adquirió recientemente dos incubadoras conocidas como “jirafas”, las cuales están especialmente diseñadas para niños prematuros de bajo peso (menos de 1.000 gramos) y con alto riesgo de muerte.

Estos nuevos equipos, únicos en Costa Rica, permiten mantener la humedad, son silenciosos porque el motor que hace circular el aire no hace ruido y las alarmas no interrumpen al niño; además, brindan la temperatura exacta que los menores requieren para mejorar su condición de salud. Las incubadoras son cerradas, pero pueden abrirse cuando el médico requiere realizarle al bebé algún procedimiento y cerrarla de nuevo al concluir, por lo que el manejo de los pequeños pacientes es más fácil, ya que con ellas no es necesario que sean trasladados de una incubadora a otra.

Los dos equipos fueron donados por la Asociación Pro Recién Nacidos y permitirán una mejor atención de estos niños, pues fueron diseñadas con una avanzada tecnología que logra una rápida recuperación.

Milagro de vida

Nadie hubiera imaginado que sobreviviría, pero su tenacidad a pesar de ser tan pequeña la hizo vencer a la muerte.

Abigail Almendárez nació el 11 de junio de este año, a las 26 semanas de gestación (cinco meses y medio), pesó apenas 490 gramos y midió 31 centímetros. Es la niña con más bajo peso al nacer en la historia del Hospital Nacional de Niños y por ello su caso es más que especial.

“En este mundo, los más pequeños son los que libran las más grandes batallas, todos los días veo milagros, son niños muy graves que logran salir adelante. Nadie cree que lo puedan hacer y lo hacen, muchos sin secuelas”, aseveró el neonatólogo Carlos Castro.

Belladira Jiménez, madre de Abigail, comentó a LA PRENSA LIBRE que la niña ha evolucionado muy bien en estos meses.

Jiménez sufrió repentinamente de hipertensión y su estado era tan grave que debieron intervenirla a pesar de que conocían que las probabilidades de la pequeña de vivir eran muy pocas.

Abigail sufrió una perforación intestinal y fue el 5 de julio cuando la trasladaron al Hospital de Niños para operarla, pues no quedaba otra opción para que pudiera tener más oportunidades de vivir.

“Abigail estaba grave y la operación era de mucho riesgo. Nos aferramos a nuestra fe en Dios. El 7 de julio fuimos a verla y ese día amaneció increíblemente rosadita y durmiendo plácidamente. A partir de ahí comenzó a recuperarse, hasta que salió”, afirmó doña Belladira.

“Es muy loable la labor de los médicos, la atención es especial y fui testigo de mucho dolor, lo más importante es no dejar de confiar en Dios, a pesar de que el diagnóstico sea duro”, agregó la feliz madre, vecina de Limón.


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