• Por continua confrontación
Diputados condenan al fracaso el Congreso
• Para los politólogos la evidente falta de consenso obligaría al Ejecutivo a buscar mecanismos alternos para la puesta en marcha de iniciativas importantes para el país.
Karina Alpízar Corella
kalpizar@prensalibre.co.cr
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Los diputados condenan al fracaso al Congreso por la falta de madurez política para consensuar y sacar adelante la gestión parlamentaria. En caso contrario el Ejecutivo acudiría a mecanismos alternos para la puesta en marcha de las iniciativas.
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Si los diputados no cambian de actitud e inician el camino hacia el consenso, la Asamblea Legislativa está condenada al fracaso y a la pérdida de credibilidad como actor del Estado. El clima de hostilidad y confrontación parlamentario contribuyen a labrar un camino empedrado para el desarrollo del país.
Al realizar un análisis del panorama legislativo, los politólogos coinciden en que la falta de madurez política y la mala interpretación de las herramientas parlamentarias han desencadenado una situación crítica a nivel parlamentario. La cual no muestra signos de cambiar a corto plazo y obligará al Ejecutivo a buscar mecanismos alternos para ver avanzar las propuestas para el país.
El especialista Luis Felipe Dobles consideró que hoy se rompe el balance entre dos fuerzas las cuales no actúan con madurez política utilizando el reglamento legislativo de forma efectiva. A su parecer se le ha dado otra connotación e interpretación a las herramientas que ofrece la normativa legislativa cuyas aspiraciones son crear consenso entre las fracciones políticas, no obstaculizar el ejercicio de legislar.
“La oposición es directa, radical y poco propositiva, no existe el espacio ni los planteamientos para un canje político, por llamarlo de alguna forma. Eso hace que la agenda de gobierno no avance, se asume una estrategia de desgaste donde tampoco, los adversarios brindan una segunda alternativa para cumplir objetivos”, señaló.
En ese sentido agregó que los conceptos de legitimidad ya no son parte de un proceso de legislación, como una fuente de legitimidad; por lo que se está llegando a desnaturalizar la función del parlamento cuya misión es aprobar y analizar leyes para el país, no obstruirlas.
El especialista en ciencias políticas, Claudio Alpízar comentó a LA PRENSA LIBRE que el diputado como actor político no tiene criterio propio, y las fracciones manejan una actitud que atenta contra la verdadero procedimiento de legislación. Según dijo tanto Liberación Nacional como el PAC abogan porque se les cumplan sus “caprichos” y no tienen salida, ninguna de las fracciones cede en sus pretensiones porque considera que eso desvirtúa sus lineamientos como partido.
“Ambos bandos plantean su negociación por medio de imposición, la comunicación política no son monólogos ni diálogos entre sordos, se trata de compartir
propuestas y consensuar; en caso contrario el resultado será el caos político más que el social, porque el país estará destinado al fracaso porque no avanza”, puntualizó Alpízar. También consideró que algunas agrupaciones están sobredimensionando o exagerando su potencial asumiendo su voz como la voz cantante de quienes “representan”, cuando no todos piensan de la misma forma.
Diputado 58
El politólogo Luis Felipe Dobles consideró que la “Barra de Público” busca ser el diputado 58, a tal punto que ha malinterpretado la razón de ser de ese espacio en la Asamblea Legislativa.
“Para determinar los diputados están las elecciones, para hacer una ley no se trata de una reunión en un cuarto cerrado, existe todo un proceso que quienes llegan al Congreso parece que desconocen. Esa actitud más bien va en contra del mismo reglamento de la Asamblea Legislativa donde claramente precisa no rótulos ofensivos, ni insultos. La membrana entre el público y los legisladores es cada vez menor, a tal punto que se dan por asumidas atribuciones que no corresponden a la realidad de ningún parlamento en el mundo” puntualizó.
El politólogo Alpízar mencionó que el propósito de ese espacio es presenciar la sesión del plenario, pero se ha sobredimensionado el tema y sobre todo, la supuesta representación que muchos de ese grupo asumen. “Continúan creyendo que permanece la tendencia de dos Costa Ricas como en la etapa previa del referéndum, cuando muchas de las personas que votaron contra el TLC no son partícipes de esa actitud y por el contrario, han superado las diferencias después del 7 de octubre”.
Ambos expertos consideraron que la situación solo refleja la evidente falta de madurez política en los legisladores quienes también se han prestado e incluso caído en ese juego. El mismo que actúa como una válvula de escape ante la falta de espacios para manifestar un criterio propio y la búsqueda de consenso.
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