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San José, Costa Rica, Martes 16 de octubre de 2007, 07:33:13.

• En instituciones

La no aplicación de leyes influye en desenlace fatal en desastres naturales

Luis Miguel Herrera Castro
lherrera@prensalibre.co.cr

El sector de Acosta fue uno de los lugares más afectados de los últimos días por los derrumbes. El domingo perdió la vida una joven de 20 años.
En los últimos días, dos grandes derrumbes determinaron el fin de las vidas de 15 personas, uno ocurrió en Atenas y otro más en Acosta. Según explicaron las autoridades de socorro, los habitantes se rehusaron a desalojar sus casas, aunque las autoridades les hicieron saber del peligro.

Estos desastres no tendrían el mismo desenlace fatal de haberse aplicado la ley como corresponde y que las mismas autoridades vigilaran rigurosamente los lugares propensos a inundación o deslizamiento.

Leyes municipales que no permiten la construcción de casas en esos sectores y la fiscalización de las personas que ya invadieron las zonas de peligro no se aplican de la mejor manera, o simplemente hay municipios complacientes.

Por otro lado, la Comisión Nacional de Emergencias puede, con las autoridades de la Fuerza Pública, evacuar a los ciudadanos en peligro a la fuerza; sin embargo, la situación no se da en la mayoría de los casos.

Guillermo Arroyo, jefe de la Cruz Roja Costarricense, explicó a LA PRENSA LIBRE que el común denominador en estos casos fatales es la no evacuación oportuna de los pobladores de los lugares peligrosos.

Lo anterior se da por dos factores, el principal es que las personas no quisieron dejar su casa de habitación a pesar de las advertencias. Según detalló el jerarca, el temor a perder sus bienes a causa del hampa los amarra al peligro.

“Nosotros somos una institución de socorro, no podemos obligar a las personas a desalojar sus casas. Es una situación difícil, pues sabemos del peligro, pero ellos no comprenden hasta que suceden las tragedias, cuando ya es demasiado tarde”, afirmó Arroyo.

Por otro lado, coincidió en que a este momento los códigos y las normas existen para evitar que estas situaciones lleguen a tal punto. Según expresó, muchas veces la “falta de decisión política” hace que los pobladores construyan sin una planificación dirigida por el ayuntamiento.

Trajo a la mesa de discusión un ejemplo de lo ocurrido ayer lunes: “Mire, hoy (ayer) vivimos una situación en Cuajiniquil, Guinea y Corralillo, donde los ríos están creciendo. A tempranas horas de la mañana llegamos a evacuar, pero las personas no quisieron salir y ya para la tarde la creciente del río no nos permitía entrar hasta donde ellos, no podemos hacer mucho así”.

Aplicación rigurosa de la ley

En este momento son muy escasas las municipalidades que tienen un plan regulador y no solo un plan para cobrar impuestos, sino también para no permitir que se construya en zonas peligrosas, en cercanías de las cuencas de los ríos o de cerros.

Hace al menos unos 15 días el Instituto de Fomento y Asesoría Municipal (IFAM) anunció que ya se tiene el financiamiento por $4 millones para la aplicación de los planes reguladores, pero solo para las nuevas construcciones.

También se tiene claro que las municipalidades no aplican los escasos controles y regulaciones para el desarrollo urbanístico.

Daniel Gallardo, presidente de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), explicó que urge que las municipalidades cumplan con el reglamento y no permitan las construcciones en zonas peligrosas.

Además, declaró que la comisión, de igual manera que las autoridades de socorro, se topan con la negativa de las personas a desalojar sus casas, aunque señaló que la comisión tiene la autoridad para desalojar a los pobladores a la fuerza; sin embargo, no siempre la aplican.

“Nosotros dirigimos la emergencia y cuando se determina una alerta roja en determinado lugar la evacuación se debe realizar. Podemos llegar con las autoridades de la policía para desalojar; sin embargo, no siempre se aplica, sobre todo por respeto a la autodeterminación humana de ellos”, aseguró Gallardo.

También afirmó que existen al menos 2.500 lugares propensos a que ocurra una emergencia, sea inundación o deslizamiento. Ve difícil que se pueda cambiar esa forma de pensar de los costarricenses de no acatar los llamados de las autoridades de socorro.

Como último punto, explicó que se realizan las gestiones de mitigación necesarias para evitar que el impacto de los desastres sea mayor, con dragados de ríos y la construcción de diques y muros de contención, pero lo fundamental es la no construcción de casa en zonas peligrosas.


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