• Comicios sin “calor” de campaña ni debates
Argentinos eligen a su próximo presidente este domingo
Cecilia Caminos
Buenos Aires (DPA).- Otros eran los tiempos en Argentina cuando la televisión estaba atiborrada de propaganda política, de encendidos debates de ideas entre los candidatos y en las esquinas de las ciudades se multiplicaban los stands de partidos políticos que repartían panfletos y propuestas.
En cambio, en los comicios presidenciales del próximo domingo la apatía ganó al electorado, que ve absorto que numerosos políticos cambiaran de camiseta una y otra vez, y el concepto de filiación partidaria quedó desdibujado.
Solo en los últimos días previos a las elecciones presidenciales del próximo domingo 28 de octubre se encendió un poco más el clima, pero sin alcanzar tampoco el “calor” electoral de épocas anteriores.
Sondeos favorecen a la primera dama
Los sondeos dan como favorita a la primera dama, Cristina Fernández de Kirchner, del oficialista Frente para la Victoria, y por el momento casi nulas posibilidades de que alguna agrupación opositora alcance el ballottage (segunda ronda).
Su más cercana contendiente, otra mujer, Elisa Carrió, de la Coalición Cívica, no se acerca todavía a menos de diez puntos porcentuales de la candidata oficialista como para forzar una segunda vuelta, según las encuestas.
Pero sin bajar las armas, en las últimas horas tanto Carrió como otros candidatos de la oposición usaron todo su arsenal para despabilar al sector de la sociedad que se mantiene indiferente e indeciso ante la convocatoria a las urnas, lo que ayudó a elevar un poco la temperatura electoral.
Según el analista político Ricardo Rouvier, “la producción intelectual de ideas políticas en la Argentina de hoy es casi nula y la poca que hay es más un entretenimiento intelectual que ideas para la acción”. La sociedad, en tanto, “acompaña esta despolitización de la política y la repudia con indiferencia, confirmando la convicción de que la política es un juego de príncipes”.
En cambio, para Cristina Fernández de Kirchner, “por ahí se escucha que hay apatía en la gente, pero cuando uno recorre el país no ve apatía, ve tranquilidad, a diferencia de otros momentos”.
Un sondeo de la consultora Poliarquía concluyó que siete de cada diez personas no prestan atención a la campaña y no tienen interés en la política.
Es un ida y vuelta. La ciudadanía tuvo poca o nula participación en la designación de los candidatos, que en su mayor parte fueron nominados unilateralmente por las respectivas dirigencias partidarias, sin elección interna.
Incluso la primera dama, quien fue nominada por su esposo, Néstor Kirchner, para encabezar la lista del partido que creó “ad hoc”, el Frente para la Victoria, de signo peronista pero sin el sello impreso del Partido Justicialista (PJ).
Es que en estas elecciones los dos partidos hegemónicos de la Argentina, el PJ y la Unión Cívica Radical (UCR), quedaron desdibujados.
Varios radicales se volcaron al oficialismo, otros optaron por la Coalición Cívica, liderada por la ex radical Carrió, mientras que la UCR orgánica formó una alianza con Una Nación Avanzada (UNA), encabezada por el ex ministro de Economía Roberto Lavagna, que cuenta también con el apoyo de los peronistas que no adhieren a Kirchner.
Por otra parte, los caudillos tradicionales del peronismo, entre ellos el ex presidente Carlos Menem (1989-1999), se reunieron en el Frente Justicia, Unión y Libertad (Frejuli), que lleva al gobernador de San Luis Alberto Rodríguez Saá como candidato.
Democracia como rutina
Los votantes no notaron grandes diferencias entre las pocas propuestas presentadas, ni fueron convocados a actos masivos. La falta de respuesta popular se hizo notar, si es que alguien la buscó.
El consultor político Rosendo Fraga considera que las causas de este fenómeno son que “la democracia se va convirtiendo en rutina y en consecuencia ha dejado de ser novedad; los partidos políticos están en crisis de representación y se trata de una elección con baja incertidumbre y ello genera menor interés”.
Un hecho notable es la gran fragmentación de los partidos de la oposición, que a falta de un consenso para formar un frente común decidieron presentarse solos, por lo cual en estas elecciones habrá 14 candidatos presidenciales y una sola de ellos corre con todas las de ganar, según las encuestas.
¿La razón de un apoyo tan masivo a Cristina Fernández de Kirchner? Muchos consideran que el factor determinante es el curso estable de la economía argentina durante la gestión de Néstor Kirchner. El constante crecimiento desde mediados de 2002 a un ritmo anual del 8,8%, la reducción de los niveles de desempleo y pobreza, y la garantía de continuidad que ofrece la primera dama pueden ser los fundamentos.
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