Fundada en los tiempos cuando no teníamos que importar productos de alimentación básica como el arroz.



De dichos y otros pienses
por Ricardo Dávila B.
qdDg.
SER TUTILE
Ligada con la historia de ayer,
para la construcción del Ferrocarril
al Atlántico a finales del siglo XIX
John M, Keith, firmó en el Palazzo
de Ostilia, Italia, la contratación
de inmigrantes italianos que por
aquel entonces atravesaban una
hambruna terrible.
Para lo que nos interesa de su
historia diremos cómo estos
valientes inmigrantes sufrieron
muy lacerantemente marrullerías
y mil argucias del contratista
para tenerlos sin paga.
Fue así, como para resolver
problemas de alimentación, estos
italianos haciendo al estilo chileno
una olla comunal, sacrificaron
para su manducar las loras que
pudieron y como a la hora de comer
quien cocinaba llamaba por medio
de un triángulo de metal, gritaba:
¡Tuti li mangiare!- el pueblo que
le escuchaba les bautizó como
“TUTILES”. Y desde aquellas fechas, aquí en Costa Rica ser italiano
equivale a ser “tutile”.
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