• Barva de Heredia
Fuego consume colchonería y cinco camiones
Sylvia Núñez Chaves
snunez@prensalibre.co.cr
Fotos: Patricia Arias, corresponsal
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El fuego habría iniciado en el área donde se producen los colchones donde se almacenaba gran cantidad de materiales inflamables.
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Un voraz incendio acabó ayer en horas de la madrugada con una fábrica de colchones de aproximadamente 5.500 metros cuadrados en la comunidad de Puente de Salas en Barva de Heredia.
Se trata de la fábrica Espumas y Colchones de Costa Rica (Espucol) la cual por segunda ocasión es presa de las llamas, luego de que 13 de febrero de 1990 se diera una emergencia igual en sus instalaciones pero de menores proporciones.
La voz de alarma se dio a las 4:38 de la madrugada luego que el guarda de la compañía se percatara del fuego.
Nueve minutos después llegó la primera unidad del Cuerpo de Bomberos y no fue hasta las 5:46 a.m. que los apagafuegos lograron controlarlo.
Para Edgar Alvarado Alfaro, propietario de la fábrica, el siniestro dejó pérdidas millonarias pues el fuego también consumió cinco camiones que servían para el transporte de los colchones.
Según indicó el guarda del lugar, Máximo Ochoa, el fuego inició en el área de químicos donde se almacenaba gran cantidad de espuma, poliuretano y de materiales inflamables como tolueno y polieno los que provocaron que las llamas se propagaran rápidamente.
En la fábrica laboraban un total de 66 empleados de los cuales solo se encontraba el vigilante, quien afortunadamente logró salir ileso.
Problemas de agua
Para combatir el fuego fue necesario solicitar la ayuda de las estaciones de bomberos aledañas, como unidades de Heredia, Santo Domingo, Tibás, Guadalupe y Barrio México.
Además se requirió de la presencia de dos camiones cisterna de las estaciones de Alajuela y de Heredia, una unidad de rescate y equipo de control de aire.
Según informó Héctor Chaves, director general de bomberos, uno de los principales problemas con los que se enfrentaron fue la falta de agua y de hidrantes en la zona.
“El área total que se vio afectada por el fuego fue de 5.500 metros cuadrados, en la fábrica habían mil colchones al momento del fuego y habían varios productos inflamables como el tolueno y otros que utilizaban para fabricar la espuma. La principal limitante que tuvimos fue el abastecimiento del agua debido a que en la zona había muy pocos hidrantes y muy poco caudal. Nosotros estamos promoviendo la Ley de Hidrantes desde hace muchos años y creemos que esto nuevamente evidencia la necesidad de que esa Ley se apruebe”, manifestó Chaves.
El director de Bomberos también manifestó que se está investigando la causa del incendio y que en principio se presume que inició en el área de elaboración de los colchones.
Tres casas resultaron afectadas
Tres viviendas ubicadas alrededor de la fábrica también resultaron afectadas por el humo y el agua.
Además, varios bomberos tuvieron que ser atendidos por miembros de la Cruz Roja y de Rescate de Bomberos por presentar síntomas de agotamiento y de calor.
Varios empleados de la fábrica llegaron en horas de la mañana para entrar a trabajar como de costumbre pero se encontraron con la lamentable noticia. Mientras otros, se hicieron presentes para ver con sus propios ojos como el sitio que les daba el pan de cada día era consumido por las llamas.
“El jefe dice que salimos adelante de nuevo. Cuando salí de la casa como a las 4:30 de la mañana vi una enorme nube de humo y lo primero que pensé fue en la colchonería y me dejé venir a ver”, comentó uno de los empleados.
En el año 1990 esta misma fábrica ardió en llamas y por segunda ocasión su dueño enfrenta la misma situación luego de estar 32 años en el mercado.
“El patrón habló con nosotros y nos dijo por segunda vez ‘hay que seguir y levantar la cabeza’, por un lado estamos tranquilos y por otra lado tristes pero como dijo él (dueño) hay que seguir adelante”, expresó otro trabajador.
Edgar Alvarado dijo a la prensa que la fábrica estaba asegurada contra incendios y que podría cubrir una deuda de 300 millones de colones con un banco pero que las pérdidas son mayores.
Además su hijo, Fabián Alvarado, informó que no dejarán en el abandono a los 66 empleados porque si pudieron salir adelante hace 17 años esta vez volverán a lograrlo con la ayuda de todos.
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