Fundada en los tiempos cuando no eran necesarias huelgas de recolectores de basura como protesta por el mal estado de los camiones.



De dichos y otros pienses
por Ricardo Dávila B.
qdDg.
Hacerse el tonto
Este dicho es muy popular
porque es muy productivo, le saca
de situaciones a veces muy
comprometidas a los funcionarios
públicos ante el asedio de los
periodistas de radioperiódicos que
son tan insistentes.
Es también muy productivo
entre los matrimonios para evadir
situaciones enojosas que a veces
pueden acabar con un matrimonio.
Se salva de evacuar preguntas
comprometedoras el funcionario
mediocre, el corrupto y hasta el
sobalevas.
El único que no puede hacerse
el tonto es el padre de familia ante
el nene en materia sexual, y no puede
hacerse el tonto, porque ya lo es
en esa materia, entonces lo que le
queda es hacerse el loco.
Y si hablarámos en la terminología
médica, muy pero muy pocos
padres de familia aún siendo cultos,
no la entenderían por la poca o nula
instrucción recibida en el hogar
que en pleno siglo XXI, todavía
de sexo sigue siendo tabú.
¿Non e vero?
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