• Electrocirugía
Calor sana las heridas en la piel
• Es la aplicación de electricidad por medio de radiofrecuencias que generan calor y funciona para cortar un tejido o coagular.
Angie López Arias
alopez@prensalibre.co.cr
Fotos: Luis Morales
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El dermatólogo Mario Monge dijo que la electrocirugía está en boga en los últimos años.
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Hacer cortes precisos de un tejido en diversos sitios del cuerpo o detener una hemorragia (hemostasia) son tan solo dos de los usos que tiene la electrocirugía, un procedimiento que utiliza electricidad por medio de radiofrecuencias que producen calor.
La electricidad genera calor en el mismo tejido y tiene la ventaja de que sangra en menor cantidad que en cirugías donde se utilizan instrumentos cortantes tradicionales, además implica menor duración del procedimiento y mayor facilidad para el médico. En la electrocirugía se pueden presentar dos efectos; la destrucción del tejido debido a la ebullición o la coagulación con el fin de que cese el sangrado causado por las corrientes del electro bisturí.
“La electrocirugía se usa desde hace más de 40 años y hoy en día está muy en boga en diferentes campos de la medicina. En nuestro campo se puede producir hemostasia de un vaso sanguíneo sangrante con corriente bipolar hasta cortes precisos en la piel en zonas donde se requiere mucho cuidado desde el punto de vista estético como el cuello, la cara o las extremidades”, explicó el dermatólogo de la Clínica de la Piel, Mario Monge.
Según Monge, los cortes se realizan con poco daño circundante y es muy utilizado en cirugía plástica, neurología, dermatología, ginecología como por ejemplo al efectuar cesáreas o apéndicectomías.
En dermatología es aceptado como un tratamiento estándar para el manejo de carcinomas basocelular (tumos benigno de la piel), curetaje de una lesión, en el tratamiento de queratosis seborreíca (forma benigna de un tumor cutáneo), verrugas, condilomas venéreos, entre otros.
Tipos
Monge explicó que hay diferentes tipos de electrocirugía, como la electrocoagulación, electrodepilación, electrofulguración y bisturí eléctrico.
“La electrocoagulación se realiza a través de generadores de corriente y terminales de aluminio que producen un efecto térmico produciendo calor”, explicó el especialista en dermatología cosmética y cirugía dermatológica.
El equipo utilizado debe ser manipulado por profesionales en la materia, ya que un manejo inadecuado puede producir quemaduras, por ello también los equipos cuentan con aditamentos pues algunos necesitan hacer “tierra” para evitar algún tipo de lesión.
Para realizar estos procedimientos se aplica anestesia tópica, sin embargo la mayoría de los pacientes va a necesitar una inyección en la piel a base de una sustancia llamada lidocaína (anestesia local) para realizar el procedimiento con más confort y tranquilidad para el médico.
“Con pacientes bien escogidos, lo más importante es que el médico conozca las características de la lesión, el origen y el diagnóstico para realizar el procedimiento de forma tranquila porque en caso de duda es preciso realizar el corte de la lesión y enviar el material a una biopsia”, explicó el especialista.
Estético
En la mayoría de los casos, la electrocirugía no deja marca alguna cuando se trata de lesiones pequeñas, pero en otros puede quedar una diminuta señal sobre todo cuando la lesión es un poco más grande.
“En una lesión pequeña la cicatriz es poco notoria y si es más pequeña es imperceptible. Queda como una escamita café, un granito luego del procedimiento y alrededor de 10 ó 15 días, la lesión sana”, dijo el dermatólogo.
Monge explicó que existen contraindicaciones absolutas para pacientes que tengan marcapasos o alergia a la anestesia o la sustancia llamada lidocaína, las relativas son por ejemplo las alteraciones de coagulación, niños con fobia a las agujas y pacientes con expectativas muy altas en relación al procedimiento en lesiones mayores a los 0,5 centímetros.
Para la electrocirugía se utilizan agujas de diferente tamaño que transmiten las radiofrecuencias y con un leve movimiento se va raspando la lesión, también se aplica sobre el paciente un dispositivo de hule que evitar quemaduras en el paciente.
El equipo usado está especialmente diseñado para programarse de acuerdo al tratamiento que se va a realizar, ya sea coagulación, bicoagulación u otro tipo de corte. Cuando se programa envía la radiofrecuencia determinada para cada tipo de procedimiento.
“Se dirige el calor a la lesión produciendo disección, la radiofrecuencia son corrientes que producen calor, dura de cinco a diez minutos”, explicó Monge.
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