• En todas las áreas de la vida
Sáquele provecho a las malas experiencias
• Las dificultades permiten que las personas maduren y proporcionan más herramientas para afrontar la vida.
Angie López Arias
alopez@prensalibre.co.cr
Foto: Photos.com
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Si ha sufrido una mala experiencia no se “eche a morir”, de todo lo malo, hay algo bueno.
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“No hay mal que por bien no venga” es una frase que usted pudo escuchar en algún momento y aunque parezca trillada es realmente una gran verdad pues detrás de toda experiencia negativa hay una enseñanza y algo bueno.
Por lo general, cuando las personas afrontan una dificultad se centran en lo malo y no ven más allá, pero a pesar de que parezca mentira, los problemas hacen a las personas más fuertes, las hacen madurar y les proporcionan más herramientas para afrontar la vida.
No es realista aspirar a una vida sin fracasos o dificultades, por ello la mejor opción es tener una actitud positiva ante la vida aún y cuando esto sea difícil, pero lo ideal es pensar que tal situación es simplemente un medio por el cual se aprende a ser fuerte.
“Hay dos formas de ver el fracaso, la parte negativa cuando las personas sacan conclusiones negativas sobre sí mismas o sobre el entorno, y la otra forma de enfrentarlo es viéndolo como una oportunidad de aprendizaje y la persona detalla más objetivamente qué fue lo que ocurrió, dónde pudo haber fallado, medita y lo vuelve a intentar”, explicó el psicólogo Erick Quesada.
Según indicó el especialista, existen situaciones difíciles o circunstancias que son propias de la vida diaria de las cuales se puede sacar provecho, pues de esta forma las personas conocen cuáles son las fortalezas pero también las debilidades que tiene.
Aprendizaje
El fracaso en sí mismo no es una bonita experiencia pero como son situaciones que ocurrirán siempre es necesario saber manejarlas, y sobre todo aprender de ellas, analizar qué estuvo mal para volver a intentarlo y hacerlo mejor la próxima vez.
“El problema es cuando la persona se cierra en el aprendizaje y sigue cometiendo los mismos errores, dice que nació con mala suerte y hace quejas constantes de su vida”, comentó el psicólogo.
Por su parte la psicóloga Marielos Hernández explicó que las personas aprenden más cuando han tenido una mala experiencia pues aunque puede ser doloroso aspirar a algo que no se da, lo que vale es el intento y saber que falló para volver a intentarlo.
“Las personas no hacen una lectura constructiva de situaciones que podrían ser positivas y ve todo lo negativo, se siente fracasado y dicen que tienen mala suerte, pero más allá de las circunstancias es el pesimismo de la persona, si piensa negativamente de una vez va a fracasar”, afirmó Hernández.
Con el tiempo
El sacar algo bueno de lo malo no se aprende de un día para otro y toma mucho tiempo comprenderlo. Hernández puso el ejemplo de los adultos mayores quienes tienen una lectura más tolerante de sí mismos y una gran madurez que se da también con el tiempo.
“Puede ser que la persona haya hecho lo mejor que pudo y aunque no logró lo que quería, ganó a pesar de que creyó que era una pérdida. Hay que aprender a ser optimistas con las experiencias y no ser injusto con uno mismo, rescatar lo que sea valioso dentro de una situación por más dolorosa que sea”, dijo la psicóloga.
“Siempre existe una forma de rescatar algo valioso, el fracaso no es bueno en sí pero uno debe ubicarse como un fracasado sino como un luchador, es un arte aprender a encontrar lo positivo dentro de lo difícil”, agregó la especialista.
La psicóloga de Enfoque a la Familia, Alexandra Gómez, comentó que de toda experiencia negativa las personas pueden sacar algo nuevo pues todo sucede por un propósito específico.
“Cuando se atraviesa una situación difícil uno se centra en lo negativo pero todo tiene una enseñanza, siempre hay un propósito, uno debe reivindicarse y en ello juega un papel importante la madurez de una persona, algo de lo que me propuse fue satisfactorio aunque no obtuviera lo que quería”, afirmó Gómez.
Afronte la adversidad
A los problemas se les da una connotación negativa, la idea es que pueda ver el lado bueno de la situación:
t Aceptar que pasa por un momento difícil: Las personas se bloquean y ven todo de manera tergiversada.
t Analizar las opciones de intervención para solucionar lo que pasó: Observar cuáles son los recursos que con los que se cuentan para enfrentar la mala experiencia.
t Hablar de lo que sucede con alguien de confianza: Aligera la carga emocional y el desgaste, alguien que de un consejo oportuno.
t Enfrentar el dolor y la angustia: No anular el sentimiento ni las emociones porque lejos de sentirse bien, alarga la situación adversa.
t No abandone la rutina: La dinámica del día a día le mantiene activo, aprovecha todas las actividades por hacer.
t No soluciones los problemas con situaciones falsas: consumir alcohol o alguna droga solo le traerá más problemas.
t Busque soluciones viables de acuerdo a sus recursos: Buscar soluciones y analizarlas, resolver las cosas paso a paso.
t Incentive la parte espiritual: Se convierte en un soporte importante.
Fuente: Alexandra Gómez Palavicini, Enfoque a la Familia.
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