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San José, Costa Rica, Miércoles 26 de setiembre de 2007, 17:50:00.

Editorial

Un sabio llamado

Los magistrados del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) han hecho un llamado para que actores de diversos sectores políticos y sociales del país se den a la tarea de elaborar lo que han llamado una agenda de gobernabilidad.

Es un tema pendiente desde hace muchos años, pero el Tribunal lo trae a la mesa a propósito del referéndum en el que los electores definirán si están de acuerdo o no con el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (TLC).

Lo primero que hay que plantearse en relación con este llamado es si los actores políticos y sociales están aún hoy en condición de elaborar esa agenda, especialmente después del nivel de crispación que hay en el país a propósito del pésimo manejo que se ha dado al tema de este acuerdo.

De entrada pareciera que no hay condiciones, por el fuerte nivel de desconfianza que hay entre los sectores que están en contra del TLC y los que están a favor, e incluso entre algunos de los subsectores que componen aquellos bloques.

Aún superada esa etapa, queda pendiente otro asunto: si una vez definida esa agenda se habrá reconstruido el escenario político como para llegar a concretar la ejecución de los asuntos que allí queden incluidos.

Esto es lo fundamental, en realidad, porque muchas veces se han construido agendas nacionales que luego no pasan del papel, porque algunos actores estiman, erróneamente, que apoyar la acción desde el Gobierno limita sus propias posibilidades de acceder a posiciones importantes. Decimos erróneamente, porque se pierde de vista que con esa actitud es finalmente el país el que pierde con esas actitudes.

Pero, paralelamente con el anuncio del TSE, LA PRENSA LIBRE presentó al país una propuesta programática del principal dirigente del movimiento por el No, el rector del Instituto Tecnológico Nacional, Eugenio Trejos.

El repaso de las propuestas deja entrever un signo de interrogación sobre las verdaderas intenciones de Trejos, porque a pesar de haber negado reiteradamente un interés de hacer carrera política, lo cierto del caso es que tiene todo un programa de Gobierno debidamente estructurado.

Pero, más allá de ese punto, ha puestos sus temas sobre el tapete. Sería importante ver si tiene la capacidad política para sumar fuerzas alrededor de ellas, como para empujar al Gobierno en esa dirección, o si el Gobierno más bien hace llegar a la mesa una propuesta propia, en función del resultado del referéndum, y consigue respaldo para llevarlo adelante.

Lo otro es que el TSE debería, si bien no es su función directa, impulsar acciones concretas para fomentar ese diálogo. Pareciera que debe ser el Tribunal, porque no hay otros actores que, en el contexto actual, puedan convocar a los diferentes sectores sin generar dudas exageradas que impidan que se pueda llegar a buen puerto.

De manera que, tras su propia iniciativa, los magistrados tienen la palabra respecto del futuro de esa especie de concertación nacional.


Parte de la Sociedad Periodística Extra Limitada.
DIARIO EXTRALA PRENSA LIBRECANAL 42RADIO AMERICA