• Acusada por homicidio de empresario José Andrés Borrasé
Cae mujer más buscada por la policía
Sylvia Núñez Chaves
snunez@prensalibre.co.cr
Fotos: Interpol y Mariano Ramírez
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María Magdalena Pacheco Bolaños fue detenida en Estados Unidos, tras permanecer más de diez años en fuga.
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La mujer más buscada por la justicia costarricense cayó ayer en manos de la Policía Internacional (Interpol) en Estados Unidos, luego de permanecer más de diez años en fuga.
Se trata de María Magdalena Pacheco Bolaños, quien figura como responsable del homicidio del empresario José Andrés Borrasé Taylor, hijo del ex director de LA PRENSA LIBRE, Andrés Borrasé Sanou.
La costarricense fue detenida en la localidad de Water Lane, Long Island, en el estado de Nueva York, luego de escapar del país cuando era juzgada por dicho delito junto con su ex esposo Laureano Montero Romero, quien fue condenado a 25 años de prisión en 1999.
El crimen ocurrió en noviembre de 1997, cuando la pareja citó al empresario para resolver una disputa por la venta de una propiedad.
Según las propias palabras de Andrés Borrasé, padre de la víctima, fue justo en ese momento cuando su hijo fue interceptado por el matrimonio, quien lo subió a un carro y se lo llevaron para una propiedad en La Carpintera, en Tres Ríos, cantón La Unión, donde lo asesinaron de tres disparos con un rifle.
Pacheco se fugó del país durante la fase de conclusiones del juicio en su contra, pues el Juzgado Penal no le había dictado prisión preventiva como a su esposo, quien sí terminó condenado.
Cambiaba de identidades
Tras emitida la alerta internacional de búsqueda, se rastreó el paradero de la mujer por todo el mundo y se descubrió que estuvo escondida en Holanda, Inglaterra, Panamá y Colombia.
Fue justamente en este último país donde desató mayores pistas, al detectarse que residía en la localidad de Fusagasuga, donde laboraba en un kínder privado de nombre Mi Pequeño Angelito, con el nombre de María Isabel Acuña.
Sin embargo, cuando la Interpol decidió ir a buscarla, ya el kínder tenía más de un año de estar cerrado y se había perdido así el rastro de la prófuga.
No fue hasta en 2007 cuando se volvió a tener información sobre su paradero en el exclusivo sector de Long Island, en Estados Unidos. Allí convivía con un costarricense de nombre Marcos Carvajal, con quien procreó tres hijos y montó una empresa dedicada al mantenimiento de jardines.
Según fuentes policiales, la casa donde vivía está valorada en más de $1,5 millones y tenía tres vehículos, entre ellos un lujoso Mercedes Benz.
Para residir en dicho país, en 2002 se hizo pasar como guatemalteca y de nuevo cambió su nombre a Verónica Girón Solares, con el cual obtuvo así su visa americana, otorgada en Guatemala.
No salía de la casa
Durante las vigilancias efectuadas por los agentes de la Interpol se descubrió que no salía de su casa, solo por las noches, que se dedicaba al cuido de su jardín y que no llevaba a sus hijos a la escuela, con tal de no relacionarse con sus vecinos. Su pareja sí salía constantemente y hasta viajaba con sus hijos a Costa Rica.
Gracias a la ayuda de la Interpol en Guatemala y Colombia se obtuvieron más datos sobre la costarricense, quien terminó siendo arrestada ayer.
Pese a que había cambiado su apariencia física, fue por medio de las huellas dactilares que se confirmó que se trataba de la misma mujer, por lo que ahora se está la espera de su deportación.
En cuanto a su compañero, Marcos Carvajal, se está valorando su situación y podrían darse sanciones de carácter migratorio y penal, de comprobarse que tenía conocimiento de que Pacheco era buscada por el delito de homicidio.
Satisfecho con arresto
El padre de la víctima comentó a LA PRENSA LIBRE que tras recibir la noticia se sintió sorprendido y contento a la vez, pues ya daba por descartado que se llegara a dar con la detención de Pacheco, pues habían transcurrido muchos años.
El periodista manifestó que este caso debe servir como ejemplo a las autoridades para que apliquen leyes más fuertes y penas más duras contra los delincuentes.
“En aquella época yo pensé que este problema no lo iba superar, y no es que lo haya superado, sino que encontré el camino para sobrellevarlo. Como no pude digerirlo, decidí echarme esto a la espalda como una cruz. Fue en ese momento, hace muchos años, que les escribí una nota a las autoridades para que modificaran las leyes, porque no se podía vivir en aquella delincuencia en que se vivía y que ahora está peor”, expresó el dolido padre.
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